"Hemos ganado", declaró Ma ante sus partidarios, reunidos en el centro de Taipei poco después de las 20H00 (12H00 GMT), antes de la proclamación oficial de los resultados.

"No es una victoria personal, es la victoria de los taiwaneses y la victoria de la vía de la integridad, de la prosperidad y de la paz", dijo.

Tsai Ing-wen reconoció su derrota poco después ante sus partidarios del Partido Progresista Democrático (PPD). "Aceptamos la decisión de los taiwaneses y felicitamos al presidente Ma", dijo.

Ma, candidato del Kuomintang (KMT), el partido histórico de Taiwán, tiene una ventaja de 700.000 votos sobre su rival, según las proyecciones.

Ma Ying-jeou, jurista de 61 años de edad formado en Estados Unidos, es partidario de relaciones distendidas con China, primer socio comercial de Taiwán, y prometió el sábado la continuidad de esa política.

"En los próximos cuatro años, las relaciones con China serán más armoniosas y habrá más confianza recíproca" que si Tsai hubiera ganado la elección, sostuvo.

Ma Ying-jeou firmó en 2010 un acuerdo de cooperación económica con China que prevé aranceles ventajosos para los productos taiwaneses.

"Voté por Ma porque comercio con China y viajo allí frecuentemente. Que él vuelva a ganar es una buena cosa para mí y para mi negocio", declaró al salir de la mesa de votación la empresaria Ane Wei, resumiendo una opinión muy extendida en los medios económicos taiwaneses.

Tras haber crecido cerca de 11% en 2010, la economía de Taiwán sólo progresó 3,4% en el tercer trimestre de 2011, una desaceleración debida a la crisis económica mundial, que incide sumamente en este país cuya producción se dirige en gran medida a la exportación.

La República de China (Taiwán) y la República Popular de China están separadas desde el fin de la guerra civil de 1949. Taiwán es independiente desde entonces, pero Pekín la considera como una isla rebelde y nunca renunció a reivindicar que ambas son un solo país.

En más de 60 años de separación, las relaciones entre las dos Chinas nunca fueron tan buenas como desde la llegada de Ma a la presidencia, señalan los observadores, que consideran que esa dinámica habría sufrido un frenazo en caso de victoria de Tsai.

Pekín se mostró sumamente prudente y parco en comentarios durante la campaña electoral taiwanesa, por temor a favorecer a la candidata del PPD.

Los electores taiwaneses votaban también el sábado para renovar 113 escaños de diputados del Parlamento, en el que predomina el KMT de Ma.