La Ministra de la Familia, compañera Marcia Ramírez, dio a conocer que el Presidente de la República Comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, aprobaron los decretos 42-2014 y 43-2014 que contemplan la reglamentación de la ley 779 (Ley Integral contra la Violencia hacia las mujeres) y la Política de Estado para el fortalecimiento de las Familias nicaragüenses y la prevención de la violencia, ambas disposiciones se fundamentan en el modelo de Persona, Familia y Comunidad que promueve el Gobierno Sandinista.

“El espíritu de ambas disposiciones es el fortalecimiento de las familias nicaragüenses y la prevención de la violencia desde el fortalecimiento del núcleo familiar. Estamos hablando de una política de Estado que retome el enfoque de nuestro modelo de Persona, Familia y Comunidad en términos de que lo que estamos rescatando es la formación en valores”, subrayó Ramírez.

Añadió que estos valores persiguen mejorar las relaciones entre los miembros de una familia, en torno al respeto de los derechos humanos, equidad de género y primordialmente la dignificación de cada integrante del núcleo primario de la sociedad.

“Esta política de estado retoma esa línea de prevención sin descuidar toda una ruta de atención a las víctimas. Podríamos decir que tanto la política como la reglamentación de la ley tiene dos grandes componentes: uno de prevención y otro de atención”, indicó.

Educar desde todos los niveles

El modelo de prevención pretende trabajar todos los niveles de prevención desde la comunidad, para eso se conformarán grupos de consejería familiares en los 153 municipios del país y para esto se está contratando personal debidamente capacitados por el Ministerio de la Familia y otras instituciones vinculadas al tema, como funcionarios de las Comisarías de la Mujer.

“Ahí podrán acudir la población en términos de pedir una orientación, porque este tema de la violencia intrafamiliar y de género contra la mujer, es un tema de profundas raíces culturales, tiene que ver modelos de relaciones en el cual todos hemos sido creados y tiene que ver con un enfoque educativo que viene desde la familia (…) y es en esos espacios que queremos encontrar un nicho de atención, digamos, a la estrategia de prevención, antes de que la situaciones de falta de comunicación o desencuentros generen temas de violencia”, añadió.

Ramírez expresó que las consejerías familiares pretenden que las parejas encuentren espacios de reflexión y si no hay más remedio que la separación, que está sea en los mejores términos prevaleciendo el interés de los hijos en caso de existir.

También en esta política de estado, se tomará en cuenta el aporte de los líderes religiosos de las comunidades (de todas las denominaciones), grupos de Alcohólicos Anónimos, pues en muchos casos los conflictos tienen origen por el consumo de bebidas alcohólicas.

En este trabajo, el papel del Ministerio de Educación es fundamental, pues incorporará el tema desde el pre-escolar, primaria, secundaria “y va estar trabajando por ejemplo en la prevención de la violencia en el noviazgo”.

Explicó que en la cartilla de Amor para los más Chiquitos se incorporarán esto tipo de temas, todo con el objeto de darles a las familias las herramientas para que puedan criar con ternura y sin violencia.

Se dispondrá de comisarias móviles o consejerías comunitarias que visitarán las comunidades de forma regular y estarán integradas por técnicos del Ministerio de la Familia, Comisarias de la Mujer, Ministerio de la Mujer, entre otras instituciones.

Ramírez insistió que el Gobierno Sandinista y el estado como tal, no está descuidando ninguna arista, ni la atención primaria, ni mucho menos la secundaria.

“Cuando la violencia está establecida, sigue la ruta de atención que nadie está descuidándolo”, señaló la servidora del pueblo. Añadió que la política pretende fortalecer los mecanismos previos y de esa manera un menor número de personas se vean obligadas a utilizar los mecanismos establecidos por la ley 779.

“Por un tiempo seguramente será ocurriendo que habrá mujeres afectadas que van a seguir haciendo uso de esa instancia legal, pero lo que nosotros pretendemos es ir transformando las raíces del problema, porque nada resolveríamos solo si eso se enfocará desde el punto de vista legal, sería solamente el castigo y no la prevención de un tema tan complejo que se tiene que trabajar desde la cuna, desde la familia”.