Con mucha alegría fue recibida en Nicaragua la decisión del Papa Francisco de levantar la “suspensión a divinis” al Padre Miguel D´Escoto Brockmann, quien desde este momento queda facultado para celebrar una misa, realizar un matrimonio, confesar y dar los sacramentos.

El padre Antonio Castro, cura párroco de la Iglesia La Merced en el barrio Larreynaga celebró la decisión del Papa Francisco, la cual cataloga como un acto de justicia a la trayectoria cristiana y sacerdotal del ex canciller de la República.

El padre Toñito, a como es conocido por los vecinos de su parroquia, manifestó que el Padre Miguel durante toda su vida ha dado muestras de amor hacia el pueblo, algo que se practica y se promueve desde la Iglesia Católica.

Recordó que fue en los años ochenta que el Papa Juan Pablo II lo suspendió tras su llegada al Gobierno Sandinista, pero ahora el Santo Padre Francisco ordenó levantarle la suspensión.

“Su comunión siempre con la Iglesia se mantuvo, y se mantuvo a través de su contacto y comunión con sus superiores de la orden de Maryknoll, siempre ha sido un hombre de oración, un hombre de estudio, un hombre de reflexión, de sacramento de la eucaristía”, señaló el padre Antonio, al resaltar la figura cristiana y de unión con Cristo del padre Miguel D´Escoto.

“Es una señal muy paternal, de pastor realmente porque el pastor no abandona a las ovejas, sino que las busca, las encuentra, las carga y las incorpora, las integra a su rebaño, es una actitud caritativa, de fidelidad al Señor, a la causa del Reino de Dios y de cercanía con sus sacerdotes, con su pueblo y con las ovejas”, añadió el padre Antonio al entender la decisión del Santo Padre.

El Papa Francisco con sus ojos puestos en Nicaragua

Para el subprocurador de Derechos Humanos, Adolfo Jarquín Ortel, la decisión del Papa Francisco demuestra que el Santo Padre tiene sus ojos puestos en Nicaragua, primero ordenando Cardenal a Monseñor Leopoldo Brenes y ahora porque levanta la suspensión al Padre Miguel.

“Hay que congratularse de esta decisión del Papa Francisco porque es justa, es necesario ese reconocimiento al Padre Miguel D´Escoto, un sacerdote que cumplió con la decisión del Vaticano, se mantuvo fuera de ejercer el sacerdocio cumpliendo con los cánones religiosos y nunca quiso celebrar una misa y ahora se le restituye ese derecho gracias a Dios, gracias a nuestra Virgen Santísima y queremos verlo celebrar esa misa con el Cardenal Miguel Obando”.

Indicó que ahora que el Padre Miguel D´Escoto está autorizado para celebrar una misa, lo más bonito fuese que la co-realizará con Su Eminencia Cardenal Miguel Obando y Bravo “porque va a tener una gran trascendencia nacional”.

Añadió que la lectura de la decisión del Papa Francisco, es un reconocimiento a la labor que se viene realizando en Nicaragua en pro de los intereses vitales de la población “es un reconocimiento a la contribución que ha efectuado a favor de la paz, a favor de la reconciliación y a favor de la buena andanza en todo el mundo, porque el padre Miguel ha participado en los grandes foros internacionales y ha abogado por la paz”.

La suspensión “a divinis” se hizo efectiva el 5 de enero de 1985, cuando el padre Miguel, como Canciller de la República, estaba ejerciendo la defensa de los derechos de Nicaragua con Estados Unidos en la Corte Internacional de Justicia.

El Miguel D'Escoto Brockmann, uno de los principales exponentes de la Teología de la Liberación, nació el 5 de febrero de 1933 en Los Ángeles, Estados Unidos, y fue ordenado sacerdote en Nueva York, en 1961.