La milagrosa imagen de Santo Domingo de Guzmán, inició este 4 de agosto una peregrinación por los barrios orientales de Managua.

En horas de la mañana recorrió el populoso Mercado Oriental, donde miles de promesantes y fieles católicos bailaron frente a la imagen, vistiendo trajes folklóricos o pintados de cuerpo entero con bases de color rojo o negro.

El baile a son de música tradicional es en agradecimiento por los favores y bendiciones recibidas gracias a la intercesión de Santo Domingo de Guzmán.

Luego de una breve visita a la Iglesia El Calvario, donde Minguito fue recibido con aplausos y vivas, la diminuta imagen se internó en el corazón del mercado oriental.

En horas del medio día, la diminuta y milagrosa imagen peregrinó en la Colonia Tenderí y por la tarde avanzó en los barrios cercanos al mercado oriental, hasta llegar a la P del H.

La larga procesión, que duró todo el día, finalizó en la Iglesia de Santo Domingo, en el barrio 19 de Julio, donde miles de devotos aplaudieron a su ingreso en el templo.

Familias piden por la Paz y la Unidad

Como patrono de Managua, muchos devotos pidieron a Santo Domingo para que el país continúe por la senda de Paz y Unidad de las familias nicaragüenses.

La joven Luz Fonseca, quien heredó la tradición desde sus abuelos, comentó que se le pide al Santo por la unidad de las familias. “Nosotros le pedimos muchas cosas, salud, trabajo, fe, nunca dejar de creer y unidad”, indicó.

Katia Vanegas, indicó que a Santo Domingo hay que pedirle con fe, con fervor y con amor. “Las familias le pedimos salud y bienestar para todas las familias”, afirmó Vanegas.

Testimonios de favores recibidos

María del Socorro López, dijo que desde pequeña ella paga promesa por favores recibidos de Santo Domingo de Guzmán, y que este año le pide por la salud de su mamá quien está enferma.

“Yo ando pidiéndole a Santo Domingo que me levante a mi madre de la cama, porque está enferma. Tengo fe de que se va a levantar y el 10 (de agosto) la voy a andar aquí”, expresó.

Felipa Gaitán, comentó que tiene 50 años de bailarle a Santo Domingo. “Le pido a Santo Domingo que nos de salud, que me cuide a mis hijos, que me les de trabajo”, indicó.

“Ando con mis nietos, ellos están aprendiendo esta tradición muy bonita. Vamos a seguir adelante con Santo Domingo de Guzmán”, agregó.

Sonia González, otra capitalina devota a Santo Domingo, dijo que ella llega cada 4 de agosto a visitarlo y agradecer todos los favores y bendiciones que ha recibido de él.

“Yo he tenido varias operaciones, me han operado 4 veces y gracias a Dios y a él salido bien”, comentó.

Vanessa López, dice que los 34 años que tiene de vida también son 34 años de devoción y de pagar promesa, pues su mamá la llevó a pagar promesa cuando apenas tenía un año.

“El me ha concedido muchos favores, uno de ellos el de mi hija cuando la operaron de los pies y salió muy bien. A él le tengo mucha fe”, relató.

Otros devotos comentaron que sus padres les heredaron la tradición de continuar pagando promesas por favores recibidos a Santo Domingo de Guzmán.