El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, acusó otra vez a Rusia de la escalada de la crisis en Ucrania aunque faltan pruebas de que esté implicada en el suministro de armas a las milicias del este, declaró hoy el Ministerio ruso de Exteriores.

"Anders Fogh Rasmussen, en tono de confrontación, vuelve a cargar sobre Rusia la responsabilidad de la agravación de la crisis ucraniana", comentó la cancillería rusa la entrevista que ofreció el jefe de la Alianza al periódico francés Midi Libre.

Moscú señala que Rasmussen no mencionó la operación punitiva de Kiev contra su propio pueblo, el flujo de refugiados, los disparos de proyectiles ucranianos contra el territorio ruso y los esfuerzos de la OTAN por reforzar el potencial militar de Ucrania que se utiliza contra la población del sureste del país.

"Fueron ignoradas todas las explicaciones anteriores de Moscú, así como la reciente declaración de la alta comisaria para los Derechos Humanos de la ONU, Navy Pillay, sobre la falta de pruebas de que Rusia suministra armas a las milicias del este de Ucrania", dice el comunicado.

La parte rusa llega a la conclusión de que la "OTAN sigue incapaz de separar sus objetivos coyunturales de los intereses a largo plazo dirigidos a reforzar la estabilidad y seguridad en la zona euroatlántica", agrega la nota del Ministerio ruso de Exteriores.