40 años de vida sacerdotal de Monseñor Bismarck Carballo fueron celebrados en la Iglesia de Catarina, donde presidió la ceremonia religiosa Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo.

Con aplausos, sonrisas, muestras de agradecimiento y juegos artificiales fue recibido Monseñor Bismarck, quien durante la homilía afirmó que ese momento tan importante se lo dedica a sus padres, ese núcleo familiar que lo forjaron en valores y dones que ha puesto en práctica a lo largo de su vida de entrega a Cristo.

“Quiero dar un homenaje a mis padres, de la cual decía Pío XII, la vocación nace del corazón la madre y ha sido mi familia fundamental”.

“La ornamenta que he querido vestir en esta celebración tiene gravada la imagen de la Sagrada Familia, ya que este año 2014 es el año de la familia, que tiene que ser santuario de la vida, escuela del amor y de la ternura”.

En cuanto al compromiso de la iglesia, enfatizó que “La iglesia tiene que mostrar compasión y por supuesto cercanía con cada una de las realidades de la familia”.

Por su parte, el Cardenal Miguel destacó las bondades y virtudes que han llenado la vida religiosa de Monseñor Carballo, enfatizando su labor sacerdotal.

“Celebramos la eucaristía en acción de gracia por 40 años de vida sacerdotal. Yo conozco a Monseñor Carballo desde que era un joven seminarista, tuvo la bendición de nacer en una familia cristiana, familia ejemplar”.

“Monseñor Bismarck trabajó muy de cerca conmigo, hemos vivido momentos de alegría y también tiempos difíciles en los que nunca se desanimó y sobre todo siempre se mantuvo fuerte en la fe”.

Agregó que Monseñor ha demostrado ser un “soldado de Cristo” y un “amigo fiel”.

Asimismo, el Obispo de la Diócesis de León, Monseñor Bosco Vivas reiteró que la unión de la familia ha sido clave en la enseñanza de Monseñor Carballo “Un hogar establecido, una bendición de Dios, testimonio de unión, fidelidad a Cristo, quien se ha mantenido unido ante cualquier circunstancia”, afirmó.