Centenares de miles de nicaragüenses acompañaron por casi 12 horas la llegada de Santo Domingo de Guzmán a Managua, que entre vivas, explosión de cohetes y una algarabía multicolor lo llevaron hasta la Iglesia de su mismo nombre en el sector del barrio 19 de Julio, lugar en que permanecerá los próximos diez días.

La venerada imagen ingresó a la iglesia en Managua a eso de las 05:20 de la tarde, después de haber abordado el Barco en el sector del Gancho de Caminos a las 4:30 de la tarde, lugar en que fue esperado por los miles de devotos, por la Alcaldesa de Managua Daysi Torres y el vice alcalde Enrique Armas, los tradicionalistas entre estos el Cacique Mayor Oscar Ruiz.

Tal y como ha ocurrido en los últimos años esta peregrinación de las Sierritas hasta nuestra capital, se realizó con mucho orden, pues no se dieron situaciones trascendentales, los promesantes pudieron honrar al Mocito, los turistas pudieron captar preciosas imágenes del mar humano y la Policía Nacional resguardando en cada punto del recorrido.

La imagen del santo patrono de los managuas salió de su morada a eso de las 6 de la mañana y desde que recibió los primeros rayos del sol en este caluroso primero de agosto, miles estallaron de júbilo, bailando, otros pagando promesas de diferentes maneras como Juan Daniel Montoya, un hombre de 38 años que escapó de morir de “fiebres” cuando con apenas 4 años su cuerpo fue atrapado por el virus del dengue.

“Mi madre, que en paz descanse, me llevó a la iglesia y pidió por mi salud, pasé un mes enfermó y me ofrecieron a Santo Domingo de Guzmán, al siguiente día me levanté sano, según me contó mi mamá, gracias a este santo milagroso”, señala Juan Daniel que caminaba de rodillas hacia el altar de la iglesia en el sector del Mercado Oriental.

El alma de estas fiestas patronales de Managua es sin duda la peregrinación del venerado Mocito, los diablitos, las mujeres vestidas de trajes típicos, las llamadas vacas culonas, la música de chicheros y el trabajo extenuante de una centena de cargadores, dan la imagen perfecta de esta bajada de Santo Domingo a Managua, que en esta ocasión fue vestido de hermosas rosas y flores rosadas, rojas y blancas.

El ingenio de los promesantes sale a relucir en estas festividades, algunos hombres o mujeres cargaban en brazos o sobre sus cabezas replicas del Mocito y otros del Barco que espera en el Gancho de Caminos.

Un año tiene que transcurrir entre cada agosto para que El Mocito salga de su parroquia en las Sierritas, en la que se mantiene inmóvil y es el 31 de julio con su bajada de su trono que comienza la algarabía para todos los capitalinos, como lo demostraron en esta ocasión. En Managua pasa siendo venerado por diez días, pero el 4 de agosto es fecha de su onomástico y recorre las calles de los barrios orientales acompañado de Santo Domingo de San Andrés de la Palanca.

Granera: Gracias a Dios todo transcurrió en orden

En el sector de los semáforos del Auto Lote El Chele se encontraba la Primer Comisionada Aminta Granera, Directora de la Policía, quien confirmó que hasta las 2:30 de la tarde en todo el recorrido de la bajada y en otros escenarios de estas fiestas, todo transcurría con tranquilidad y en total orden.

“Gracias a Dios todo ha transcurrido con mucha alegría, con mucho orden, un desborde popular de fe, de devoción, de alegría y así esperamos que finalice”, dijo Granera que destacó la religiosidad de la población que en todo momento mantuvo el orden.
“Lo que siempre me impresiona; la fe de la gente, desde hace 14 años que vengo acompañando a esta población, me impresiona la fe de este pueblo, como traen a sus niñ@s, como los ancianos van caminando bajo este sol inclemente”, mencionó la jefa policial que lucía bien sudada y acalorada por el esfuerzo de cargar y bailar al santo.

Granera aprovechó para dar gracias un año más por las bendiciones que Santo Domingo derramó en su hija mayor, la cual sanó después de mucha oración y fe por parte de la familia. Algunos detenidos por la policía fueron por exceso de licor.

A eso de las tres de la tarde la diminuta imagen se encontró con Cristo Rey en la rotonda, ahí el estallido de cohetes y bombas artesanales le dieron la bienvenida, al igual que las rítmicas tonadas de los filarmónicos que le acompañan. En este sector permaneció por más de media hora, la algarabía se hizo sentir, todos le saludaban y le hacían reverencia al Santo Patrono de Managua.

Los cargadores se lucieron bailando a Minguito que era bajado y subido al ritmo de los chicheros, mientras los promesantes le acompañaban, los estallidos de la pólvora no se hizo esperar.

“Nuevamente pude cumplirle a esta santo milagroso, me ha hecho muchos favores y por eso cada año lo vengo a esperar a la rotonda para bailarle y darle gracias por haberme sanado de un bronquitis que por nada me mata, pero eso ya paso hace 8 años, ahora me toca cumplirle”, comentó doña María Gómez Muñoz, habitante del barrio Riguero.

Santo Domingo continuó su periplo hacia el sector de Gancho de Caminos donde el barco adornado por elementos típicos, frutas “navegó” por los callejones del Mercado Oriental que abrió de par en par las puertas. L alcaldesa Daysi Torres y el vicealcalde Enrique Armas, destacaron la religiosidad y devoción del pueblo que trajo en calma y en orden al Mocito que fue llevado a su morada temporal; la Iglesia Santo Domingo en el barrio 19 de julio.

Tras ser "bailado" por sus fieles, "Minguito" llegó a la iglesia a las 5:20 de la tarde, ahí dentro le dieron otra mecedita para ser colocado en su altar, en el que será visitado por miles en estos diez días de visita.

Daysi dijo que pidió a Santo Domingo que los nicaragüenses sigamos viviendo en Paz, en Reconciliación y que tengamos buena
prosperidad y que tampoco nos falte los alimentos para que podamos comer todas y todos.

“Puedo destacar la fe profunda de nuestro pueblo, la religiosidad y esa devoción de ir de pie de un lado a otro de las Sierritas hasta el antiguo Centro Histórico de la Capital y esperamos seguir como mayordoma hasta donde Dios me lo permita, hasta que Santo Domingo me lo permita y hasta que la iglesia lógicamente lo permita”, citó Daysi cuando esperaba en el Gancho de Caminos.

“Fue una festividad muy amena, muy bonita y hemos visto muchísimo orden, muchísima devoción, muchísimos promesantes y más orden que todas las festividades de Santo Domingo de la última década, un excelente comportamiento del pueblo y un excelente trabajo de la policía”, resaltó Armas.

El cura párroco de la Iglesia Santo Domingo Virgilio Suira, dijo estar impresionado de la asistencia masiva de pobladores que demostraron su devoción, lo que hace “asegurar que la tradición y festividades se mantendrá por muchos años”.
Indicó que el templo estará abierto desde las seis de la mañana hasta las 7 de la noche “para que vengan y la misa será a las cinco de la tarde todos los días”.

Informe de la Cruz Roja

La Cruz Roja Nicaragüense destacó en un informe su plan “Fiestas Agostinas” con el fin de resguardar y brindar asistencia a la población que participó de esta actividad religiosa. En total se desplazaron a un total de 120 efectivos de la Dirección de Socorro y Socorristas Voluntarios.

Dicho plan inició a las 6:00 de la tarde del 31 de julio en Palo Lucio en la Rotonda Cristo Rey, la Vela del Barco en San Judas y la vigilia en la Iglesia de Santo Domingo de la Sierrita. También se movilizaron 15 unidades móviles, las que fueron utilizadas para trasladar aquellos pacientes que ameritaron ser trasladado a un centro hospitalario.

Este primero de agosto estuvieron presentes en siete puestos móviles ubicados y se desplazaron 12 brigadas que atendieron las incidencias presentadas en todo el recorrido. En total atendieron 191 atenciones entre jueves y viernes, destacando las atenciones a Germán López Pérez de 23 años, quemaduras de segundo grado en el tórax ocasionado por pólvora; Edwin Jarquín Sánchez de 39 años, con herida cortante en la región facial lado izquierdo.

Carolina Morales Álvarez, 35 años, presentaba fractura en la región del frontal, Scarleth del Rosario Vega 26 años, fractura en rotula derecha y María García Murillo de 49 años, presentaba herida en la zona frontal, ocasionada al caerle una varilla de cohete.