Miles de capitalinos de todos los sectores de la ciudad, incluso de varios departamentos del país se concentraron en San Judas y Rotonda de Cristo Rey en la tradicional vigilia a la espera de la bajada Santo Domingo de Guzmán.

El Palo Lucio del tradicionalista Chema Pelón y la vela del barco en los alrededores de la casa del famoso Lizímaco Chávez (q.e.p.d) en el barrio San Judas, a como todos los años se miró atiborrada de pobladores, vendedores y de música para todos los gustos y todas las edades.

En la casa de Lizímaco, su esposa Rosa Isabel Cortes y su nieto Raymond Chávez, han continuado la tradición de la vela del barco, entregando a las decenas de miles de vecinos, un sabroso gallopinto con frito y ensalada, así como la mítica “Chicha de la 7 Quebradas”, una bebida tradicional de estas festividades de Mocito.

En ambos lugares la población bailó, cantó, bebió y comió, mientras la Alcaldesa de Managua y Mayordoma de las Fiestas de Santo Domingo Daysi Torres y el vicealcalde Enrique Armas, llegaron a eso de las 8 de la noche para hacer entrega de los primeros alimentos y reiterar a la familia de Lizímaco su apoyo contundente para mantener por muchos años la tradición que por más de 50 años promueven en San Judas.

“Me siento contenta y feliz porque mucha gente nos apoya, siempre vivimos pensando en hacerle la fiesta a mi esposo (Lizímaco Chávez), porque cuando estaba en cama (muy enfermo) me pedía que no le dejara morir esta fiesta y así se lo estamos haciendo” quien este año sacrificó 3 cerdos para hacer frito, chicharrón y nacatamales, alimento que reparte entre los miles de asistentes.

“Mientras vivamos nosotros vamos a mantener la tradición, muriéndome yo quedan mis dos hijos y mis nietos, quizás no la dejan morir, me siento feliz porque viene mucha gente”, añadió doña Rosa, que descansaba después de una intensa jornada para tener lista la llamada Vela del Barco.

El nieto de Lizímaco, quien es la cara visible después de su abuela, agregó que estas festividades son de todos los capitalinos y recomendó vivirla con intensidad religiosa, porque ese fue la principal enseñanza que le heredó su abuelo el creador de la Chicha de las 7 Quebradas.

En el sector de San Judas la gente bailaba, los vendedores por cuenta propia popularmente hacían su agosto, son fechas que les deja buenas ganancias, tal es el caso del fotógrafo José Castillo que ofrece una instantánea en 50 córdobas y para eso puede posar con sus caballos de yeso. Se instalaron dos tarimas para que artistas nacionales pudieran demostrar su talento, todo gracias al apoyo del Gobierno Sandinista y de la alcaldía.

“Estoy cobrando lo mismo de hace cinco años, la foto vale 50 y se las entregó en un par de minutos totalmente a colores, ha estado bueno, pero todavía falta los otros días”, dijo Castillo.

La señora Flor de María Muñoz, manifestó que ahora al barrio San Judas llega más gente que otros años y eso a pesar que siempre desde los tiempos de Lisímaco han sido bien concurridas “y se llena, amanece la gente hasta que se va el barco”.

En el tradicional Palo Lucio la película era muy similar, mucha población llegó a observar, pero también a bailar, el conocido Chema Pelón aseguró que este 2014 los premios estaban muy atractivos, un televisor, refrigeradoras y dinero en efectivo, gracias al apoyo de la alcaldesa y del gobierno que se interesa en rescatar las tradiciones.

“Soy de Granada, pero como tengo familiares en Managua venimos todos los años a festejar esta tradición, hay mucha gente y esperamos que el primero de agosto transcurra con normalidad”, comentó Zayda Gutiérrez que andaba junto a su esposa y dos hijos.

Un poste de 8 metros untado de cebo fue el gran obstáculo a vencer por parte de los intrépidos, como quien aseguró haber ganado C$ 5,000 hace unos diez años, tiempos que contaba con 30 años. Algunos se llenan de tierra todo el cuerpo, otro utilizan camisas viejas para buscar la manera de escalar este “palo lucio” una tradición que los hijos y nietos de Chema Pelón aseguran mantener.

“Estamos alegres todo mundo aquí en el Palo Lucio, comenzamos a las ocho de la noche y terminamos a las 3 de la mañana, aunque hay mucha gente que amanece esperando a Santo Domingo. Hay canastas básicas y electrodomésticos”, comentó el tradicionalista. En este sector se instalaron unas seis tarimas, tres de ellas animadas por grupos musicales, mientras también otros disfrutaron de discotecas móviles.

Al momento de visitar la rotonda Cristo Rey el reloj marcaba las 11 de la noche, la gente estaba como que comenzaba, alrededor de 12 jóvenes untados de cebo o tierra intentaban una y otra vez llegar a la cima del Palo Lucio, decenas de ojos observando, otros bailando, mientras las autoridades policiales garantizando el orden y los voluntarios de la Cruz Roja atendiendo a la población que lo ameritaba. Santo Domingo de Guzmán estará llegando a esta zona eso de las 2 de la tarde, acompañado por millares de ciudadanos.

En ambos lugares no hubo mayor incidente que reportar por parte de las autoridades policiales, ni de la Cruz Roja Nicaragüense, más que casos menores por aglomeración de personas. Y mientras en estos dos lugares decenas de capitalinos esperan a Santo Domingo, en las Sierritas de Managua otros centenares aguardan que salga de la iglesia para acompañarlo en su travesía hacia la capital.