Muy animada, con una sonrisa en su rostro, la señora Mirian Molina cuenta que se sentía muy afligida, los días pasaban lentos y tristes, ya que no podía disfrutar de ver un rato televisión, planchar sin quemarse con las brasas o beberse algo fresco sin tener que recorrer unos siete kilómetros, todas esas molestias por falta de electricidad.

"Mamita cuando algún día usted tenga energía yo le regalaré un televisor”.

Así le decía por muchos años la hija mayor a doña Mirian, no imaginándose que ese día llegaría.

“Un televisor de los de pantalla grande a colores me va a regalar. Dios te oiga, le decía yo, y ahora alegre ella porque tengo luz y no se me olvida esa promesa y ya me dijo que me la cumplirá”.

“Aquí es aburrido. Había un ratito de batería y en estos días se dañó, pero ahora con la energía me podré divertir viendo las novelas, el noticiero y los domingos la misa que solo viajando donde mi hija que vive en León puedo ver”.

El Jicaral con más progreso y bienestar

En el Municipio del Jicaral, departamento de León, específicamente en la comunidad El Censo Sector-La Uva y Sector-El Trapiche, recibieron el servicio de energía domiciliar 230 habitantes, 51 viviendas que por primera vez en su vida no estarán a oscuras.

Para lograr este bienestar se construyeron 4.76 kilómetros de redes, siendo el monto económico de C$2,533,984.36.

“Sin el gobierno que le da pase a los proyectos esto no fuera realidad, yo tengo veinte años viviendo aquí y he visto grandes cambios, ven las necesidades de uno, lo conocen a uno”.

“Antes no existía colegio ni centro de salud; para poder llevar a un enfermo se trasladaba en hamaca hasta el Jicaral, ahora tenemos un centro de salud, yo soy brigadista, partera y cada que se presenta un caso voy hasta la casa del enfermo para inyectarlo o acompañar a las doctoras”.

“Me llevan a capacitar a Managua para atender parto, curar heridas, inyectar, poner suero, cosas que antes no se miraban, ni las ambulancias entraban. Ahora si vemos el progreso en esta comunidad”.

Electricidad propicia los negocios familiares

La historia de doña Ángela Suárez no está alejada de lo vivido por doña Marcia, en su hogar por décadas no existió la energía eléctrica, sufrían a como dice ella porque planchar era un martirio al tener que ponerla en el fogón y así vestir la ropa sin arrugas.

“Para planchar era con plancha de carbón e incluso nos quemábamos las manos, para poder beber algo fresco teníamos que ir hasta el pueblo del Jicaral, que está a siete kilómetros, algo triste porque solo así podíamos tomar un refresco helado”.

Ahora doña Ángela en compañía de su esposo ha invertido en la compra de una refrigeradora en la que almacenan hielo, bebidas y agua, además de una pequeña pulpería, negocio que espera crezca con el paso de los años, algo que no se imaginaba materializar por la falta de electricidad.

“Gracias a Dios con la luz nos sentimos más feliz, más contentos, ya no tengo que ir a buscar el hielo, ya no tengo que calentar la plancha, espero pronto tener para licuar un fresquito, una televisión y así ir mejorando nuestra vida. Con esto yo vendo el hielo y así me ayudo económicamente”.

Finalizó destacando los esfuerzos del gobierno por cumplir al a población y llevar la energía domiciliar a las comunidades más humildes del país, llevando con esto prosperidad, desarrollo económico, seguridad a la población, todo esto resumido en mejores condiciones de vida.

“Este tipo de cosas que hace el gobierno del presidente Ortega es un beneficio para todos los pobres”.