El Cardenal Leopoldo Brenes expresó que la masacre que terminó en la muerte de 5 personas el pasado 19 de julio, fue un golpe duro para toda la familia nicaragüense.

Luego de culminar la Santa Misa celebrada en honor a Santa Ana, en Niquinohomo, el Cardenal manifestó que “verdaderamente esa situación que vivimos el 19 a media noche vino a zarandear a la familia nicaragüense”.

“Toda la familia nicaragüense se sintió adolorida y lo miramos a través de las muestras que a través de comunicados se hicieron tanto de la parte política, sociedad civil, iglesias y gobiernos”, agregó.

“Hechos como estos son lamentables y no hay duda que ha golpeado a la familia nicaragüense y más que todo también ha golpeado a familias humildes, sencillas, que esperaban a sus miembros con gozo y con alegría que regresaran, pero nunca se imaginaron que iban a perder la vida”, indicó.

“Es bien doloroso”, señaló Brenes y agregó que “hoy la fiesta de Santa Ana y San Joaquín viene a reforzar que la familia es un don de Dios y que nosotros los nicaragüenses no debemos de caer en la tentación de aquellos hombres y mujeres violentos que quieren separar a la familia, sino que tenemos que dejarnos llevar por el Espíritu para que la familia siga fortaleciéndose”.

Asimismo, recordó que la iglesia ha estado de cerca a las familias dolientes en oración.

“Estamos cerca también en nuestros sentimientos, el jueves se ofreció la Eucaristía por los hermanos que han fallecido, de manera especial por sus familiares, para que en este momento de dolor el Señor les dé la fortaleza y el consuelo que solamente Él nos lo puede dar, como lo hizo ante la muerte de Lázaro, cuando llego Él para consolar a María. Estoy seguro que estas personas se sienten consoladas con la presencia del Señor que es el Justo Juez”, aseguró el Cardenal Brenes.