Un consorcio europeo de investigación está desarrollando un novedoso sistema capaz de detectar, por medio de diferentes sensores, si una persona que está manejando está comenzando a quedarse dormida.

Los investigadores del grupo Harken, intentan dar una respuesta tecnológica a un problema que, sólo en el año 2010, causó en Europa alrededor de 31.000 muertes.

Además, las investigaciones en materia de tránsito, dan cuenta de que entre el 20 y el 35% de los accidentes serios en una carretera se deben a la denominada "fatiga del conductor", donde éste pierde la tensión o se quiera, literalmente, dormido.

Para poder contrarrestar esta situación los ingenieros de Harken están proponiendo un sistema no intrusivo de monitoreo del conductor que incluye medir tanto su actividad cardíaca como sus parámetros de respiración.

Y lo interesante es que los sensores están colocados dentro del respaldo del asiento y en el cinturón de seguridad.

Los creadores explican que el ritmo de los latidos cardíacos, y su variabilidad son buenos indicadores del nivel de concentración y atención de una persona.

Por otra parte, el hecho de que una persona disminuya su ritmo de respiración también está científicamente correlacionado con un aumento de la fatiga y una disminución de la atención.

De hecho, una respiración lenta y profunda puede indicar un estado de relajación cercano al sueño.

El invento de Harken detecta esos parámetros, corrobora la situación del conductor y, si detecta una situación considerada peligrosa, puede disparar una alarma para indicarle al conductor que debería detenerse a descansar, ya que continuar manejando en esas condiciones puede ser peligroso y elevar las chances de provocar un accidente.

Uno de los aportes tecnológico de esta alarma es que los sensores que miden los parámetros fisiológicos no necesitan estar en contacto con la piel de la persona sino que están embebidos en los textiles y en las fibras "inteligentes" que componen tanto el cinturón como el respaldo de la butaca de conductor.