La masacre abominable que fue perpetrada por criminales inspirados por las fuerzas infernales no podrá sepultar los sueños de Vilma Gómez Benavidez, Esther Lidia Gómez Barrera, Yader Francisco Sáenz Potoy, Germán Adrián Martínez Méndez y Yeltsin Talavera Galeano.

La noticia de esa masacre nos ha conmovido a todos los cristianos nicaragüenses y ha generado repudio y condena de amplios sectores y organizaciones nacionales e internacionales coincidiendo todos en condenar dicha acción, en expresar solidaridad con todos los familiares de los asesinados, llamando a la calma, a la armonía y a la paz.

Las iglesias evangélicas, comités pastorales, redes de jóvenes y mujeres integrados en la Coordinadora Evangélica, el 24 de Julio ofrecieron un CULTO DE DESAGRAVIO por el vil agravio cometido en contra de la vida, la paz, la reconciliación y la armonía del pueblo, por el dolor y el luto causado a las familias de los cinco hermanos asesinados y de los heridos en esa emboscada criminal.

En esta celebración solemne, con la fuerza de la fe y la iluminación Espíritu Santo se hizo pública la Proclama Evangélica fundamentada en las palabras dichas por Dios mismo: que dice: “Queridos hermanos, no tomen venganza ustedes mismos, sino dejen que Dios sea quien castigue; porque la Escritura dice: « Mia es la venganza, A mí me corresponde hacer justicia; yo pagaré, dice el Señor.» (Romanos 12: 19)

Ante el sufrimiento de los débiles, ante el dolor de las victimas Profetas y Apóstoles, salieron al encuentro de los que se sentían impotentes o quizás con el sentimiento de hacer justicia con sus propias manos, para decirles que no se sintieran solos, que el Dios vengador, actuaria por ellos, que la venganza es de Dios y que su ira se revela contra todos aquellos que cometen iniquidad.

``Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo el pie de ellos resbalará, porque el día de su calamidad está cerca, ya se apresura lo que les está preparado” (Deuteronomio 32:35)

En este pasaje del Pentateuco además de afirmar que la venganza viene de Dios, declara que el día de su calamidad está cerca y que se apresura lo que les está preparado, es decir, la aplicación de la justicia terrenal, la condena por sus crímenes y si no se arrepienten la condenación eterna.

Es así que teniendo como base el fundamento bíblico, le decimos a los padres, hermanos, hijos, tíos, familiares y amigos de los asesinados y a todo el pueblo, que la venganza de Dios por la destrucción de la vida de Vilma, Esther, Yader,, Germán y Yeltsin está en camino, está cerca y “ con vuestros ojos viraras la recompensa de los impíos” cuando la justicia como instrumento de Dios le dé a cada uno de los involucrados ( autores materiales e intelectuales) lo que le corresponda. “Porque el que hace lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues ministro es de Dios, un vengador que castiga al que práctica lo malo” (Romanos 13. 4). Pero no solamente la venganza de Dios está en camino en contra de los asesinos que actuaron sin piedad, sino que también la retribución divina está en camino para los que sufren, esto quiere decir que el odio no podrá sepultar los sueños de los que murieron, que la paz y la armonía en Nicaragua prevalecerán, que nada ni nadie nos hará retroceder o claudicar del camino de la paz y la reconciliación, de la solidaridad y la armonía entre todos los nicaragüenses. Esto también quiere decir que Dios enjugará las lágrimas de todos los que hoy sufren esa tragedia. Por ello junto con el Salmista exclamamos: “Oh Señor, Dios de las venganzas, oh Dios de las venganzas, ¡resplandece! (Salmos 94: 1)

Los nicaragüenses hemos aprendido a celebrar la vida en medio de la muerte y a controlar el dolor y la ira, siguiendo así el consejo bíblico: “No digas: Yo pagaré mal por mal; espera en el Señor, y Él te salvará” (Proverbios 20: 22)

La tragedia que hoy nos enluta, también nos confirma que la lucha por la paz es de todos los días y de todas las épocas; porque a pesar de todos los esfuerzos que realiza el gobierno por consolidar la paz y a la armonía, a pesar de todas la predicas y enseñanzas de los pastores y sacerdotes, a pesar del llamado de Dios a buscar la paz, hay gente que vive para el mal. ¡Ay de los que planean la iniquidad, los que traman el mal en sus camas! Al clarear la mañana lo ejecutan, porque está en el poder de sus manos” (Miqueas 2. 1), gente sin Cristo en sus corazones, victimas del odio que como dice las Sagradas Escrituras: “ Al amanecer se levanta el asesino; mata al pobre y al necesitado, y de noche es como un ladrón” ( Job 24:14), gente que en vez de ser instrumento de paz, de reconciliación y de vida, son agente de odio y de muerte que “Planea la iniquidad en su cama; se obstina en un camino que no es bueno; no aborrece el mal” ( Salmos 36:4)“Porque ellos no duermen a menos que hagan el mal, y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno” (Proverbios 4: 16) Esta es la otra realidad advertida por Jesús: “Satanás vino para matar, robar y destruir; más yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (San Juan 10: 10)

Tenemos que bregar ( luchar) con esa otra realidad, de ahí los robos, las violaciones, la violencia intrafamiliar, los crímenes, la mentira , el engaño y toda clase de mal que se mueve a nuestro lado. Esto demanda de cada uno de nosotros ser más diligentes en la promoción de los valores cristianos, ser más diligentes, no descansar, no confiarnos y pensar que el enemigo duerme. El enemigo está agazapado y en cualquier momento como león rugiente da el zarpazo de muerte, porque esa es su naturaleza, matar, robar y destruir.

En dicha Proclama Evangélica, también se hizo un llamado a quienes de manera apologética dicen: “aja, ya lo habíamos anunciado y no creyeron, ahora los hechos están hablando… a que reflexionen, a que den un espacio en sus corazones al espíritu de vida y no se conviertan en agentes catalizadores de esas fuerzas del mal “Porque al final el violento tendrá su fin, el escarnecedor será acabado, y serán cortados todos los que se desvelan por hacer el mal” ( Isaías 29: 20)

Como pastores de la grey del Señor estamos llamados a cuidar por cada una de sus ovejas, en este sentido animamos a los guías espirituales de San Juan de Limay, del Norte del país a dar acompañamiento pastoral a cada uno de los familiares que hoy sufren la pérdida irreparable de sus seres queridos, que cada uno de ellos sienta que hay una iglesia, que hay pastores que están con ellos de manera solidaria, acompañándolos y confortándolos en estos momentos de dolor.

Estando todos seguros, y bien seguros que nunca las tinieblas prevalecerán en contra de la luz, nunca el odio vencerá el amor, más bien la justicia prevalecerá, el bien se impondrá sobre el mal y la vida triunfara sobre la muerte.

Rvdo. Miguel Ángel Casco González
Presidente de la Coordinadora Evangélica y de la Comunidad de Fe.