Un avión de la compañía española Swiftair se ha estrellado este jueves en el norte de África, según ha confirmado la compañía en un comunicado. La aeronave había desaparecido por la mañana. La compañía desconoce por el momento el lugar del accidente.

El avión, de modelo un MD83 con matrícula EC-LTV y fabricada en 1996, debería haber llegado a las 6:10 de la mañana hora española. En el vuelo viajaban 110 pasajeros y 6 tripulantes, de los cuales 2 son pilotos y 4 tripulantes de cabina. La tripulación al completo es de nacionalidad española (3 madrileños, 2 mallorquines y 1 vasco). El pasaje del vuelo estaba compuesto por 51 franceses, 24 burkineses, 8 libaneses, 6 argelinos, 5 canadienses y 4 alemanes, entre otras nacionalidades.

El avión estrellado cubría la ruta entre Ouagadougou (Burkina Faso), de donde salió a las 2:17 de la madrugada, y Argelia, y se perdió la comunicación con la aeronave 50 minutos después del despegue. La comunicación se habría perdido mientras sobrevolaba el espacio aéreo de Níger, según el diario local El Watan.

En estos momentos los equipos de emergencia y personal de la compañía están trabajando en averiguar lo sucedido y a medida que se vayan conociendo más detalles irán emitiendo nuevos comunicados.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha conversado este jueves con su colega argelino, Ramatane Lamama, en relación con el avión de la compañía española Swiftair había desaparecido cuando cubría la ruta entre Uagadugú (Burkina Faso) y Argel, han informado a Europa Press fuentes de su departamento.

El jefe de la diplomacia española, que se encuentra de visita oficial en Túnez, también ha hablado con el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, sobre el mismo asunto.

Desde Túnez, el ministro ha declarado que la situación "es muy confusa" y que desde su departamento se trabaja para intentar esclarecer los detalles sobre lo ocurrido, han añadido las mismas fuentes.

Por su parte, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Fomento, ha activado un gabinete de crisis ante la desaparición del vuelo. Según han explicado fuentes del departamento a Europa Press, Navegación Aérea, Aviación Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), han contactado con las autoridades de Burkina Faso, Malí y Argelia, para obtener más información y "ponerse a su disposición" a la hora de prestar "la ayuda necesaria". No obstante, la investigación de la desaparición estaría a cargo de Argelia.

El organismo de seguridad también ha puesto en marcha una Oficina de Atención de las víctimas tras conocer la pérdida de contacto con el avión a su paso por la zona de Gao, en el norte de Malí, y que debería haber aterrizado a las 6:10 horas (hora argelina).

Según el canal francés Météo, citado por Le Monde, la zona habría tenido mala situación atomosférica con "fuertes ráfagas de viento e importante actividad eléctrica". El propio Gobierno francés ha enviado a la zona dos cazas Mirage 2000 para intentar localizar la aeronave.

La aerolínea española lleva 28 años operando en distintos países de Europa, África y Oriente Medio. Cuenta con más de 400 empleados y una flota de más de 30 aviones, que incluye Boeing 727 y 737, MD83, ATR72/42, Embraer 120 y Metroliner. La compañía, presidida por Neil Ivie Lamont Ferguson, tiene su sede en Madrid. Es propiedad de Salvador Moreno González-aller.

Es el tercer incidente aéreo en una semana tras la tragedia de Ucrania y el accidente de Taiwán el miércoles.