Paz y Justicia es la demanda constante de familiares y amigos del joven Germán Adrián Martínez, asesinado, junto a otras cuatro personas, por dos grupos criminales que dispararon a mansalva contra dos buses en que viajaban simpatizantes sandinistas después de la celebración del 35 Aniversario del Triunfo de la Revolución Sandinista.

El joven Germán Martínez fue muerto en el bus atacado a disparos por criminales que emboscaron la unidad de transporte colectivo cuando transitaba por la noche cerca del sitio conocido como Puertas Viejas, en el departamento de Matagalpa, y se dirigía hacia San Juan de Limay.

De hecho en la pequeña comarca de La Jabonera, de donde era oriundo Germán Martínez, todo era dolor, tristeza, pero también furia contra los que asesinaron al joven campesino, pero que también mataron a una enfermera y una joven dirigente del Bono Solidario, que dejó en la orfandad una niña.

Centenares de campesinos y de personas llegaron a la comarca La Jabonera del municipio de San José de Cusmapa, ubicado en el departamento de Madriz, para solidarizarse con la familia del joven Germán Martínez y acompañar sus restos a su última morada.

“No es posible que este crimen quede sin castigo”, decía una campesina de la comarca La Jabonera, mientras la madre y el padre del joven de 28 años asesinado permanecían casi en estado de shock que revelaba un dolor muy profundo de haber perdido a uno de sus ocho hijos.

Digna Méndez Díaz, mamá del jovencito Germán Martínez, sentada bajo un árbol ubicado en el patio de la humilde vivienda, dijo “él tenía muchos amigos y le cortaron la vida estos criminales, demando que estas personas no sigan derramando sangre, que sean castigadas, pero también envío un mensaje de paz exigiéndoles que no sigan matando personas inocentes a como mataron a mi hijo”.

A su vez Crescencio Hernández Martínez, padre de Germán, profundamente consternado y con un rostro casi inexpresivo, pero profundamente triste por haber perdido a su hijo, manifestó “demando que haya justicia y que se castigue a los culpables del asesinato de Germán, él andaba en la celebración del Frente Sandinista y tenía derecho de andar ahí, pero estas personas me mataron a mi hijo y eso es incorrecto, tienen que ser llevados ante los jueces”.

Entre tanto, el alcalde de Somoto, Marcio Rivas, dijo que “repudiamos el hecho, sobretodo porque corta vidas y afecta un proceso que se está construyendo en paz”, por lo cual agregó “patentizamos la solidaridad nuestra con la familia, este es un duelo que no solo es de la familia, sino que es nacional”.

Por su lado, la alcaldesa de Limay, Flora María Mendoza Irías dijo “este hecho es algo que no podemos olvidar, fueron tres vidas en San Juan de Limay, dos mujeres indefensas que no andaban armas cómo defenderse, más el chavalo de la Juventud, por los tres ellos, pedimos justicia porque la sangre de estos compañeros no puede quedar impune y nosotros como municipalidad seguiremos organizándonos mejor, fortaleciéndonos mejor como respuesta a este crimen”.