La celebración hoy del aniversario 35 de la Revolución Popular Sandinista se da en un contexto de logros y nuevas expectativas, aseveró hoy la embajadora de Nicaragua en El Salvador, Gilda Bolt.

En exclusiva con Prensa Latina, recordó que la guerra de agresión contra Nicaragua en la década de 1980 significó muchas penurias, muertes y generó enormes necesidades.

Luego a partir de 1990, estuvimos 16 años bajo gobiernos neoliberales, lo cual significó retrocesos, sobre todo en el tema de la tierra y la propiedad, explicó.

Ahora tratamos de diseñar una nueva fisonomía que tiene que ver con la reforma agraria y el gobierno de Daniel Ortega desde que asumió en 2007 ha tratado de resolver los títulos de propiedad a toda la población que tiene tierra y propiedades sin legalizar, añadió.

Para la diplomática ese trabajo requiere mucha coordinación y a partir de los gabinetes de gobierno, entre ellos los que están a nivel de alcaldía, para tratar de involucrar a todos los sectores para hacer conciencia de sus reivindicaciones.

"Y es que los nicaragüenses seguimos creyendo en una cultura de paz, de negociación, de reivindicación de la dignidad", enfatizó Bolt.

Subrayó que eso ha llevado a Ortega a establecer alianzas con los empresarios y trabajadores, para conjuntamente definir una política de trabajo y llegar a acuerdos conjuntos que favorezcan a todos.

Además de este espíritu negociador de Ortega se propicia una combinación entre lo que heredamos y tenemos que mantener de organismos multilaterales y la cooperación solidaria del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) para tener impacto en los proyectos sociales, dijo Bolt.

Eso nos ha servido para tener un balance de las cuentas nacionales, asumir nuestros compromisos de pagos internacionales y tener también grandes réditos como ser el tercer país en energía limpia en Latinoamérica, aseveró la embajadora.

Además, ser uno de los países con mayor seguridad ciudadana en Centroamérica, como lo refleja un reciente informe de Naciones Unidas, lo cual es muy valioso teniendo en cuenta las situaciones complejas de inseguridad que viven países vecinos.

"Pero esos logros pasan por la historia de Nicaragua a partir de la derrota de la dictadura de (Anastasio) Somoza cuando se comenzó la construcción de nuevas instituciones como la policía y el ejército con una visión diferente", destacó.

Hacer una patria conjunta con la participación de todo el pueblo comprende al sector privado, pero con sus aportaciones a la economía y a los derechos sociales, dijo.

Seguimos denunciando las intentonas golpistas contra nuestros pueblos como ha sucedido en los recientes meses en Venezuela, así como rechazamos el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.

"No hay ninguna argumentación en el mundo que justifique eso (el bloqueo)" y por eso junto a los demás países del continente seguimos luchando para que se elimine, enfatizó.

"Nicaragua está agradecida de la solidaridad que desde los años 80 ha tenido, especialmente de Cuba", resaltó.

El reto ahora, señaló, es que los jóvenes asuman el estandarte de estos cambios sociales y que sigan trabajando, los sistematicen y los profundicen.