El doctor Beteta aseguró que solo el año pasado se detectaron 970 nuevos casos, pero que, sin embargo, es necesario continuar haciendo más pruebas rápidas, ya que entre más pruebas de este tipo se realicen más personas seropositivas se van a ir detectando.

Señaló que hasta hace cinco años el país contaba con apenas 13 mil pruebas rápidas, por lo que el gobierno ha hecho ingentes esfuerzos para ampliar la cobertura y así llegar a realizar unas 350 mil pruebas el año pasado.

“Nosotros hicimos 350 mil pruebas y de esas casi 160 mil fueron en mujeres embarazadas”, afirmó Beteta durante un encuentro con nutricionistas y trabajadoras sociales del país en el marco de la jornada nacional de solidaridad con las personas que conviven con el Sida.

De las mujeres embarazadas a las que se les detectó el virus el año pasado, solamente a dos se los transmitieron a sus bebés, lo cual contrasta con lo que sucedía en 2007 cuando se detectaron 47 mujeres embarazadas con VIH y todas transmitieron dicha enfermedad a sus hijos.

“Cuando a una panzoncita (mujer embarazada) le damos su tratamiento a tiempo, la detectamos y le damos el seguimiento, ese bebe nace sin VIH, por eso es importante que toda la panzona se pueda hacer su prueba”, explicó el doctor Beteta, quien señaló que los más de 90 niños portadores son atendidos diariamente en hospitales como “La Mascota” y el Fernando Vélez Paiz, o bien en algunas unidades de salud de atención primaria.

Este próximo 18 de mayo el Minsa y las organizaciones que trabajan en la prevención del sida estarán desarrollando una feria en la Avenida Universitaria para sensibilizar a la población sobre la necesidad de frenar más contagios.