No es cierto que cuando Internet era cosa de pocos, las bibliotecas estaban explotando de estudiantes. Pero sí que había más gente buscando en libros o apuntes viejos lo que hoy encuentra en la Wikipedia.

Lo mismo ocurrió con las disquerías o videoclubes, que fueron mutando, adaptándose y a veces desaparecieron por la fuerza arrolladora de la Web como multisoporte para el entretenimiento.

La vida sin Internet era distinta, y lo sería aún más ahora que muchos nuevos hábitos "virtuales" han sido incorporados a nuestro día a día.

¿Tendrías la misma cantidad de amigos si no hubiera Internet? Es una pregunta difícil, porque muchos consideran a los conocidos en Facebook, Twitter u otras redes sociales, simplemente "contactos". No obstante, más de uno podrá contar con orgullo que gracias a Internet conoció un amor, eterno o fugaz, pero que le dio buenos momentos a su vida.

Tampoco podemos evitar hablar de las transacciones comerciales o los trámites personales que hoy se resuelven a través de la conectividad. La compra y venta de productos que se puede hacer desde el living de casa, o la impresión de facturas, cedulones y tickets electrónicos para viajar.

Es así que el Día de Internet encontrará a millones inmersos en conexiones casi naturalizadas y que no tienen una "celebración" diaria, simplemente se usan.

Y quizás ese sea el mayor éxito de la Red, haberse incorporado a nuestras vidas y habernos hecho casi "olvidar" cómo se vivía sin ella.