Aparece una vez más en escena, el camaleónico Sergio Ramírez Mercado. En esta ocasión para atacar no solo al Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama Rosario Murillo, sino a un chaval de origen nicaragüense, Oscar Duarte, quien alcanzó la gloria con la selección de futbol de Costa Rica durante el recién finalizado campeonato mundial en Brasil.

¿El pecado del joven Oscar? Haber sido recibido por el Comandante Ortega y la compañera Rosario, quienes lo felicitaron por su tremenda actuación durante el referido campeonato.

Oscar Duarte y su familia, originarios del poblado de Catarina fueron, en realidad, quienes solicitaron la reunión con los mandatarios nicaragüenses para entregarle su camiseta número 6 firmada por todos los miembros de la selección costarricense y solicitarle al mismo tiempo a Daniel y Rosario la construcción de una cancha de futbol en Catarina, ciudad que lo vio nacer hace 25 años.

La solicitud de esta reunión con Daniel y Rosario fue confirmada públicamente por los familiares de Oscar en entrevistas concedidas a varios medios de comunicación.

Pero hoy, nuevamente, y en su mente olvidadiza, el camaleónico Sergio Ramírez Mercado-Mercader, habló hace dos días en el derechista diario La Prensa, (no podía ser de otra forma), de elucubraciones de “acaparar” y de “obtener glorias ajenas” por el simple prurito de ofender a quienes en un pasado no tan lejano, le otorgaron un poder casi omnímodo.

No sé si este excelente futbolista en sandinista o no. Lo único que sí sé, es que estuvo muy emocionado y agradecido en la reunión sostenida con Daniel y Rosario, como bien el propio jugador lo manifestó posteriormente.

Aparece, pues, nuevamente, Sergio Ramírez Mercado-Mercader con sus ofensas incomprensibles y alucinantes. ¿Lo recuerdan? Es el mismo que en 1995 fundó el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), creyendo que el pueblo lo seguiría.

Es el mismo que acompañó al actual Presidente Daniel Ortega durante 10 años. Con poder casi absoluto. Este es Sergio Ramírez Mercado-Mercader, el vice-presidente sandinista que amenazó con enviar a la cárcel a la dueña de la casa donde vivía, porque le exigía su devolución y el mismo camaleón que envió a la cárcel a su “amigo” y protector ya fallecido de tristeza por la traición a quien había protegido durante muchos años.

Este es el mismo camaleón que cantaba loas al dictador Anastasio Somoza García, pero con su visión de águila y para oler la carroña y ver el fin de la dinastía, se convirtió en “sandinista furibundo” para ahora cantar loas, ya no al dictador Somoza, sino al Presidente Daniel Ortega.

Pero al Presidente Ortega también lo traicionó y en sus quimeras de grandeza, y creyendo que el mandatario ya no tenía fuerza política, fundó el mal llamado MRS que, digámoslo de una vez, se quedó en un mini-grupúsculo.

Pero basta de hablar de camaleones, ahora estamos viviendo una de las más grandes etapa en la historia de Nicaragua, con progresos enormes en beneficio de las grandes mayorías, con un gobierno sandinista liderado por el Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama Rosario Murillo.

Hoy estamos en la víspera para celebrar el 35 aniversario de la Revolución Sandinista este 19 de julio. En los rostros de la mayoría de nicaragüenses se observa claramente la felicidad de vivir y convivir en paz, tranquilidad y seguridad.

Vivimos una era en que la pobreza se reduce día a día. En que el Gobierno del Bien Común se profundiza, en beneficio de todos con los programas sociales:

--- Hambre Cero.

--- Bono Solidario

--- Bono Productivo

--- Plan Techo

--- Aumento empleo rural y urbano.

--- Inversión orientada a combatir la pobreza y mucho más programas.

Y todo será mejor con la construcción del Gran Canal Interoceánico en donde el gobierno, empresa privada y trabajadores serán la punta de lanza para sacar a Nicaragua de la pobreza.

Así, pues, a celebrar este 19 de julio con la fe de que el futuro luminoso le pertenece al pueblo nicaragüense con el liderazgo de Daniel y Rosario.