Albert Einstein dijo: “El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir”. De hecho, todas las ciencias interactúan para que pueda ser posible, al fin, la ejecución del mega sueño de los vivientes, porque desde 1502 el propio almirante Cristóbal Colón, cuando llegó a Cabo Gracias a Dios, buscaba la conexión entre la Mar del Norte (El Caribe) con la Mar del Sur (el Pacífico).

Salomón escribió: “Jehová con sabiduría fundó la tierra; / Afirmó los cielos con inteligencia. / Con su ciencia los abismos fueron divididos, / Y destilan rocío los cielos. (Proverbios 3:19-20)

El irrepetible científico alemán Alexander Von Humboldt, considerado nada menos que el “Padre de la Geografía Moderna Universal”, sin dudas contaba con una inteligencia dotada por el Altísimo para estar, también, a la altura de los diversos campos del conocimiento. Naturalista y astrónomo, llegó a ser un gran humanista y un notable explorador. Fue oceanógrafo, arqueólogo, físico, antropólogo, geólogo, vulcanólogo y botánico.

Pues bien, fue este mismo Humboldt, un sabio de la escasa estirpe de los Salomón, los Da Vinci y los Einstein, el que eligió a Nicaragua, después de analizar nueve probables rutas en América, como el paso natural idóneo para acercar el mundo.

El también climatólogo y ornitólogo “después de haber estudiado varias alternativas americanas para la posible construcción de un Canal Interoceánico, señala como más ventajosa la alternativa de Nicaragua por su abundancia de agua para suplir las necesidades del canal”. (“Nicaragua Gobiernos, Gobernantes y Genealogías”. Adolfo Díaz Lacayo p.3)

Aquel portentoso cerebro, con una vastedad de especialidades, las que tienen que ver justamente con la ejecución del Gran Canal, pudo visionar en 1803, la colosal obra que las potencias impidieron a toda costa.

Rubén, Augusto, Carlos

Rubén Darío narra cómo estábamos en 1902: Nicaragua a la expectativa de lo que decidiera el Congreso de los Estados Unidos. “La vieja cuestión del canal interoceánico se renueva de tiempo en tiempo. EN ESTOS MOMENTOS se agita en los Estados Unidos y tiene naturalmente gran repercusión en Francia. ¿Se realizará el canal por fin? ¿El de Nicaragua? ¿El de Panamá? ¿Los dos? Colombia, NICARAGUA, Costa Rica están a la espera de las resoluciones definitivas”.

Claro que el Príncipe de las Letras Castellanas deseaba el Canal por su país, el general Augusto C. Sandino igual y Carlos Fonseca, con su corazón de patriota, rechazó que a Nicaragua la vieran como pueblo de cuarta categoría. Él escribió: “1850. Los gobiernos de Inglaterra y los Estados Unidos suscriben el llamado Tratado Clayton-Bulwer, por medio del cual dichas potencias, SIN TOMAR EN CUENTA AL GOBIERNO DE NICARAGUA, deciden ARBITRARIAMENTE compartir el derecho a construir una vía interoceánica. (Nicaragua, Hora Cero. Fines de 1969).

Hoy, como lo dijo con entera propiedad el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, para asombro de muchos, le correspondió a los propios nicaragüenses proponer y aprobar, como dijo la escritora Rosario Murillo “ese Gran Sueño, esa Visión de Sandino, esa Visión de todo/as lo/as nicaragüenses, de contar con un Instrumento, con un medio, con una Puerta Abierta, con una Llave, de Prosperidad (…). Porque ustedes, nosotros y nosotras sabemos, el Proyecto, gracias a Dios, va”.

El pasado organizado

Quizás, acostumbrados a recibir la señal desde la Metrópolis, algunos políticos de la oposición y los encubiertos no han logrado descifrar el siglo XXI. Por eso hablan de cualquier cosa, erráticos, desactualizados y sin evidencias científicas. Es el pasado organizado contra el futuro de Nicaragua.

Es pertinente citar la relación de Rubén, hace 112 años, sobre el señor Crisanto Medina, “antiguo ministro de varias repúblicas de Centroamérica en Europa”, definido como “persona de consejo y habilidad que conocía perfectamente la cuestión del canal… actor en muchos preliminares de ella…”. Para la historia esta observación profética:

“No es el señor Medina de los dudosos, él cree probable que llegará, tarde o temprano, la necesidad para el comercio del mundo de los dos canales, el de Panamá y el de Nicaragua”. (Rubén Darío. Escritos políticos, pp 123-124.)

La ciencia avanza

En 2011, el doctor Jaime Incer explicó en diversos foros ambientales con pobladores y autoridades municipales de Rivas y Chontales, financiados con fondos para la Gobernabilidad Ibis Dinamarca FDG, que el Canal no afectaría el Cocibolca, y su efecto en tierra firme revertiría el descomunal desastre ecológico.

El reporte literal en aquel año es que las rutas propuestas entonces “permitirán que zonas como Nueva Guinea y de Chontales cuyas tierras están en su mayoría desforestadas, el canal permitiría la reforestación de las laderas del canal, dejando bosque y cosecha de agua para los pobladores locales. Cabe señalar que otras de las rutas consideradas son la ruta que inicia en Bahía de Bluefields hasta salir por el río Oyate, y terminando todas las rutas en el istmo de Rivas…”.

“Ambas rutas, ni el corte en el istmo de Rivas no afectará las aguas del Cocibolca porque a lo largo del canal hay esclusas que evitan entrada o salida de aguas saladas de ambas partes, por ello el gobierno tuvo el cuidado de enviar primero un proyecto de ley que apruebe la autoridad del canal, para luego hacer los estudios respectivos…”.

“Ante alcaldes y Vicealcaldes de los alrededores del lago Cocibolca, Jaime Incer Barquero, expuso que en el caso de Rivas este sitio colinda con el mar y tiene un lago y una isla; lo que hace del sitio único del continente americano como exclusivo y viable para un canal, por lo que no se puede contar la historia sin mencionar que este proyecto tiene tres sitios fundamentales; Istmo Lago y Río, que a su vez lo convierte en el sitio perfecto en el continente para instalar un canal”. (Red de comunicación ambiental 2011– Año-6 – Nº. 534)

Algunos pueden retroceder, pero los hombres y mujeres de ciencia no tienen más remedio que avanzar, sino Humboldt estaría decepcionado.

Ya Dios nos dio el mapa, que los nicaragüenses de buena voluntad y los pueblos hagan el resto, porque... el Canal al final es un solo mensaje: Nicaragua Amiga de la Humanidad.