Luego de realizar el recorrido, el Dr. Francisco Darío Lobo, magistrado presidente de la Corte, manifestó que de momento los magistrados no se podían pronunciar sobre la situación y que para ello se realizará un sesión el día lunes 16 de enero para dar paso a la demanda interpuesta por un organismo costarricense solicitando la interrupción de las obras.

Lobo indicó que deliberarán ampliamente de acuerdo a las solicitudes presentadas como medidas cautelares y suspensión de las obras, pero que también se llamará a ambas partes a presentar pruebas del caso e iniciar el proceso judicial para determinar una sentencia apegada a derecho.

“Vamos a deliberar de la manera más serena, amplia, más justa, qué es lo que procede resolver, pero sí queremos y estamos dándole prioridad a este juicio porque si se comprueba todo lo que los demandantes dicen, si los demandantes aportan pruebas convincentes, fehacientes, entonces se va a declarar a lugar la demanda, pero si ellos presentaren una demanda huérfana de pruebas, no se podría ampararles”, expresó el presidente de la CCJ.

Lobo explicó que con la visita al sitio de la demanda los magistrados querían tener conocimientos directos del caso para tener un concepto basado en la realidad y de esa manera el día lunes deliberar y abrir el juicio a prueba por diez días, tiempo en el cual tanto el demandante como el demandado podrán presentar las pruebas necesarios para su acusación y defensa.

Juicio podría desarrollarse con Costa Rica en rebeldía

El magistrado Francisco Darío Lobo afirmó, ante los medios de comunicación que la Corte tenía ningún prejuicio en contra del Estado de Costa Rica, y que la resolución del proceso judicial dependerá de las pruebas que se presenten durante el litigio, pero de no acudir Costa Rica en su defensa, eso podría entender como rebeldía.

Lobo señaló lo anterior basado en las acusaciones del Canciller de Costa Rica,  Enrique Castillo, al tildar al organismo colegiado de parcializados y politizados con el Gobierno de Nicaragua.

El judicial emplazó al canciller costarricense a presentar pruebas sobre esas acusaciones infundadas y carentes de veracidad a más tardar el día lunes, día en que los magistrados se pronunciarán sobre el caso de la construcción de la carretera tica en la ribera del nicaragüense Río San Juan.

“Emplacé públicamente al Canciller de Costa Rica ante la comunidad centroamericana para que dentro del término de 24 horas presentara las pruebas de sus acusaciones de que la Corte está  politizada y parcializada a favor de Nicaragua, lo que es totalmente falso porque nuestras resoluciones y sentencias van a ser apegadas a derecho”, añadió.

Detalló que el juicio se llevaría a cabo incluso sin la presencia de Costa Rica, aunque este sería entendido como rebeldía, la que podría terminar una vez que la parte demandada comparezca en cualquier momento del juicio, puesto que no se le negará el derecho de defensa.

Sentencia podría ser ejecutada por presidentes

Según el presidente del tribunal centroamericano, de declararse con lugar la demanda interpuesta por las organizaciones ambientales en contra del Estado de Costa Rica y de darse la situación de que este último no cumpla con la sentencia, el expediente sería llevada a cada uno de los presidentes de Centroamérica para que sean ellos, en representación de sus Estados, que dicten medidas para la ejecución del fallo.

Lugareños aseguran sentirse afectados

El empresario turístico Adner Espinoza López, afirmó que aunque las actividades continúan desarrollándose con normalidad, ya empiezan a sufrirse las consecuencias de la construcción de la carretera, puesto que parte de los atractivos que se le ofrecían a los turistas han desaparecido con la depredación ambiental en lado costarricense del Río San Juan.

“Eso ha venido a afectarnos bastante, porque esta carretera, en principio bota la imagen que teníamos de Costa Rica como un país que promovía la conservación ambiental y en segundo lugar, porque la carretera afecta la fauna, principalmente los peces, camarones y las especies de la Reserva Indio Maíz que se han internado selva adentro por el ruido de la maquinaria”, dijo Manuel Aguilar Gómez, guía turístico de Río San Juan.

José Enrique Peña, comerciante de mariscos, señaló que los impactos empiezan a sentirse en la pesca, dado que ya no se consigue camarón de río en las cercanías de El Castillo, debido a que los sedimentos están cayendo directamente sobre el río, por lo cual han tomado la opción de traer este preciado alimento desde San Juan de Nicaragua.

Fotos: Oscar Cantarero