La línea de división no es la que fijan los mapas colombianos y el nuevo derecho del mar lo garantiza, por eso esta nación centroamericana reclama más de 100 mil kilómetros cuadrados, o sea, aboga por la recuperación de otra Nicaragua en el mar, aseguró.

Durante la ocupación política y militar de Estados Unidos (1927-1933) en Nicaragua, Colombia consiguió en 1928 la firma del Tratado Bárcenas-Esguerra que le concedió la soberanía sobre islas y cayos como San Andrés, Providencia, Santa Catalina, Roncador, Serrana y Quitasueño.

La CIJ radicada en la ciudad de La Haya, Holanda, falló sobre la validez del mencionado Tratado, pero en audiencias realizadas a fines de abril Nicaragua reclamó sus derechos a la plataforma marítima continental que Colombia mantiene ocupada militarmente.

Con la declaración en 1979 del meridiano 82 como frontera Colombia le cercenó a Nicaragua su plataforma continental y parte de su zona económica exclusiva, pero de acuerdo a las leyes actuales esos son derechos consagrados, automáticos del Estado, explicó Herdocia.

Por su parte el también experto en derecho internacional Manuel Madriz señaló que la ofensiva colombiana ha sido mayormente mediática y militar porque existe una ocupación de ese tipo en la zona.

El abogado comentó que el caso se tramita desde hace 11 años en la CIJ, ahora solo resta esperar un fallo definitivo que podría darse a fines del presente año referente a la delimitación de los espacios marítimos y la soberanía sobre accidentes insulares que no forman parte del archipiélago de San Andrés.

En ese caso están Roncador, Serrana, Quitasueño, Serranía y Albuquerque, formaciones geológicas que en algunas épocas del año quedan bajo agua, precisó en entrevista concedida al canal 8 de televisión.