El avance del Alzheimer deteriora el lenguaje y los pacientes van dejando de hablar espontáneamente.

En un estudio de Israel, sesiones grupales de terapia musical con canciones individualizadas mejoró la comunicación de pacientes con la enfermedad.

El estudio es pequeño, pero demuestra lo que los musicoterapeutas y los gerontólogos saben desde hace tiempo, según dijo Alicia Ann Clair, directora de la División de Educación Musical y Musicoterapia de University of Kansas, Lawrence, y que no participó del estudio.

"Es una de esas cuestiones que se conocen, pero que nadie investigó. Así que es bueno que se haya hecho", agregó Clair.

Su experiencia indica que cantar es una buena manera de interactuar con las personas con demencia avanzada. Las personas que no se comunican, comienzan a cantar, vocalizar, hacer contacto visual o, simplemente, a calmarse de manera espontánea.

"Pero (el estudio) se realizó con personas que habían cantado, lo disfrutaban y eran parte de la cultura del canto. No sé si con personas que no son cantantes ocurriría lo mismo."

Seis pacientes de entre 65 y 83 años participaron de dos sesiones grupales de musicoterapia por semana durante un mes.

Cuatro pacientes habían nacido en Israel, dos habían nacido en Europa oriental y habían migrado a Israel en la adolescencia.

Los pacientes no podían expresar su consentimiento para participar del estudio por su salud cognitiva, de modo que lo hicieron sus tutores o sus cuidadores a cargo.

Ayelet Dassa, musicoterapeuta que dirigió el estudio, seleccionó 24 canciones populares de Israel entre 1930 y finales de los años 50 para utilizar en las sesiones. 

"Este grupo llegó o nació en Israel cuando se estaba independizando", precisó Dassa.

Por lo tanto, las canciones elegidas eran parte de la fundación de la identidad de esos participantes.

Las sesiones provocaron conversaciones espontáneas sobre las canciones, recuerdos y el canto grupal, según publica Dassa en Journal of Music Therapy.

El trabajo integra su disertación doctoral que elaboró con ayuda de su consejera, Dorit Amir, del Departamento de Música de la Universidad Bar Ilán, Ramat-Gan, Israel.

"Gran parte de las conversaciones era sobre cómo podían cantar solos (y) en grupo y para elogiarse." 

Contó que muchos querían seguir cantando aun después de que finalizó el estudio.

"La idea de ser parte de algo es muy importante para las personas con Alzheimer. Pierden el sentido de ser. Su autoestima es muy baja", indicó.

La principal carga que genera el Alzheimer es la pérdida de la comunicación, que afecta a los pacientes y provoca aislamiento o desolación familiar. En sus casi 20 años de trabajo con estos pacientes como musicoterapeuta, Dassa advirtió que el canto podría ser un puente en esa división.

Otra opción para utilizar con los pacientes sin preparación musical es la lectura en voz alta.

"Lo que tenemos son cuidadores que pierden todo contacto con los pacientes y la desesperación para poder comunicarse con ese ser querido. Lo van a visitar y no tienen nada para hacer -dijo Dassa-. Cantar es algo que se puede hacer."