La banda panameña Los Rabanes ha renovado el contrato con su público con el disco "Urban Rock", que los devuelve al éxito con más fuerza que nunca, los ha llevado de gira por Estados Unidos y los posiciona para optar al Grammy en las categorías de mejor álbum de pop latino y rock urbano alternativo.

"Hemos tenido una transición bastante buena", dice a Efe Emilio Regueira, líder de la formación que completan Christian Torres, Randy Cuevas y Javier Saavedra, y que entiende que el secreto de su éxito es haberse mantenido fieles a sí mismos. "El mundo se ha hecho más informal y ahora se parece más a nosotros", añaden.

"Los 'realities' o las redes sociales han hecho que todos hoy seamos informales, incluso la prensa. Antes todo era muy cuidado, y nosotros no pertenecíamos a eso", explica el cantante, después de haber pasado con toda su banda, originaria de Chitré (Panamá) por Washington, Filadelfia, Boston, Nueva York y haber terminado ayer en Connecticut.

Los autores de himnos irreverentes como "Commanding Wife" y quienes reinterpretaran en clave ska el clásico "Perfidia" han vuelto después de cinco años de silencio ("aunque no hemos parado de trabajar", reconoce Saavedra) con un disco que solo les ha traído alegrías.

"Cada álbum es una radiografía del momento", dice el líder de la banda, y así ahora hablan de un "Corazón robado", y bailan una "Rumba bomba", en la que colabora Víctor Regueira (Hermano de Emilio Regueira y miembro de la banda panameña Os Almirantes).

También está "Me pierdo en NY", ciudad que "lo tiene todo. Habría que preguntarse qué es lo que no tiene", prosigue Regueira.

Con otras canciones como "Dando vueltas" y "Antes que se me caiga el pelo", el cantante describe este trabajo de estudio como "un álbum bien pensando, bien organizado. Una propuesta de vanguardia del rock urbano", dice satisfecho de ver que, además de haber sido aceptado en cinco categorías para los Grammy Latinos, los Grammy de Estados Unidos también lo han preseleccionado.

Y que en Estados Unidos, dicen, los entienden como un "exotic classic" o como un "rock especialito", y tienen cerradas 16 fechas para agosto en la costa oeste con un espectáculo que definen como "muy enérgico, intenso" que toma "la esencia de una banda de rock fusión pero con un espíritu muy punk", aseguran.

A pesar de que recurren a sus clásicos en el directo, el nuevo material, explican, "parece que el público, la prensa y los premios lo estaban esperando", dice Regueira, quien cree que la oferta de Los Rabanes, siempre "con el humor en el ADN", según Saavedra, "estaba adelantada en el tiempo para los mercados fuertes".

Desde que arrancaron en 1992, sin embargo, su concepto ha ido asentándose. "La constancia y los años le dan seriedad a nuestra propuesta", dice Randy Cuevas, y los tres mantienen el aspecto rockero, con sus gafas de sol y sus chaquetas de cuero.

"Nos decían que si trabajábamos con Emilio Estefan o si teníamos un contrato con Universal teníamos que comportarnos, pero así somos, gente espontánea", explica Regueira.

Los Rabanes también han trabajado con Rubén Blades, Don Omar, Vicentico y han compartido escenario con Los Fabulosos Cadillacs y Maná.

"Poco a poco la gente ha entendido todo el 'collage'", insiste Regueira, quien reconoce, por otro lado, que algo sí que han bajado el ritmo, al menos para bien. "Ya no hay tanto desmadre, que algún par de hoteles casi nos largan alguna vez", concluye.