La vacuna más avanza contra el dengue sólo ofrece una protección moderada, no obstante podría ayudar a millones de personas a evitar los efectos devastadores de la enfermedad, según un estudio amplio.

No existe tratamiento para el dengue, el cual ocasiona fiebre, dolor severo de articulaciones, dolor de cabeza y hemorragia. Aproximadamente la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer la enfermedad transmitida por un mosquito, que infecta a cerca de 100 millones de personas cada año, mayormente en Asia, África y Latinoamérica.

Los resultados de una prueba inicial a la vacuna en 2012 encontraron que su eficacia era de 33% y que no protegía contra uno de los tipos de dengue. Existen cuatro tipos distintos, y la vacuna fue creada para combatirlos todos. En la prueba más reciente, realizada en más de 10.000 niños de entre 2 y 14 años en Indonesia, Malasia, Tailandia, Filipinas y Vietnam, la eficacia de la vacuna mejoró a 56%. Las vacunas más comunes, como la de sarampión y poliomielitis, tienen una eficacia de más de 95%.

"Todos nosotros hubiéramos deseado una mejor tasa de eficacia, pero esto es con lo que tenemos que vivir por el momento", dijo Annelies Wilder-Smith, de la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur, quien escribió un comentario para el estudio, el cual fue publicado el viernes en la revista Lancet. "Si la eficacia de esta vacuna es suficiente para que inviertan los países, es una pregunta que deben responder los economistas".

Investigadores siguieron la pista a los niños del estudio nuevo durante aproximadamente dos años y notaron efectos secundarios como infecciones y lesiones. El estudio fue pagado por Sanofi Pasteur, fabricante de la vacuna.

Otros expertos dijeron que se requieren cifras de un seguimiento más prolongado a niños vacunados para valorar la seguridad de la vacuna.

La gente infectada con un tipo de dengue desarrolla anticuerpos que protegen contra nuevas infecciones de ese tipo; pero si se infectan con otro tipo de dengue, sus anticuerpos los hacen susceptibles a una enfermedad más grave que podría incluir hemorragia. A algunos científicos les preocupa que los anticuerpos de una vacuna contra el dengue pudieran tener el mismo efecto, y dijeron que los niños vacunados deberían ser monitoreados durante varios años.