El mediocampista del seleccionado Angel Di María se entrenó el martes en el estadio Arena Corinthians de esta ciudad y se ilusiona con estar a disposición de Alejandro Sabella para una hipotética final frente a Alemania si es que mañana Argentina le gana a Holanda.

El ex-Rosario Central realizó trabajos físicos de baja intensidad a un costado del campo de juego y después trotó alrededor, mientras el resto del plantel jugaba cerca del círculo central. Di María sufrió una lesión muscular en el primer tiempo del encuentro frente a Bélgica, por los cuartos de final, y necesita de una recuperación meteórica para contar con la posibilidad de sumar minutos en un hipotético partido decisivo en el Maracaná.

Si Argentina cae ante Holanda, Di María no será arriesgado en el encuentro en busca del tercer puesto.

El resto de los los futbolistas de Argentina se entrenaron, en un clima distendido y de buen humor, de cara a la semifinal contra Holanda en Sao Paulo pero salieron al estadio Arena Corinthians luego de saber que el rival en la final es Alemania, que humilló a Brasil (1-7).

El astro Lionel Messi fue el eje de todas las miradas en el entrenamiento que comenzó a las 18.50, 20 minutos después de lo previsto.

La selección argentina salió al campo de juego luego de la peor humillación de la historia de su clásico rival sudamericano, Brasil, con la derrota 7-1 ante Alemania, en semifinales.

El seleccionado dirigido por el entrenador Alejandro Sabella llegó este martes a Sao Paulo proveniente de Belo Horizonte, donde está concentrada.

El conjunto albiceleste recupera a Marcos Rojo, del Sporting de Lisboa, ausente en los cuartos por acumulación de amonestaciones, quien sería el encargado de marcar a la estrella holandesa, Arjen Robben.

Durante el entrenamiento en Sao Paulo, los jugadores argentinos escucharon los fuegos artificiales arrojados, a modo de protesta o bronca, por parte de los brasileños del barrio de Itaquera, vecino al Arena Corinthians.