Microsoft advirtió a sus usuarios que dará fin al soporte estándar de Windows 7 a partir del 13 de enero de 2015, lo que significa que dejará de lanzar parches de seguridad para evitar ataques y lo mismo ocurrirá con las actualizaciones, cuyo propósito era mejorar el desempeño. Lo anterior cubre todas las versiones de Windows 7.

La decisión afectará principalmente a usuarios comunes, pues el soporte extendido, que por lo general es contratado por empresas, verá su fin hasta el 14 de enero de 2020.

Recientemente y después de 13 años de servicio, Microsoft terminó con el soporte para Windows XP, lo que causó que muchos negocios actualizaran sus sistemas a Windows 7 y no a Windows 8, debido a la interfaz confusa de este sistema operativo. La compañía decidió integrar una interfaz de usuario mucho más amigable en la actualización Windows 8.1 que permite interactuar con el equipo de una manera similar a lo que siempre ha sido la plataforma de Microsoft, ya que es posible eliminar la parte confusa del OS y entrar en el escritorio tradicional directamente.

Retirar el soporte para Windows 7 podría ser una estrategia de Microsoft para alentar a los desarrolladores a crear software para la nueva plataforma, y así originar que más gente quiera comprarla.

Microsoft también anunció que el soporte para Windows 8 terminará el 9 de enero de 2018, lo que podría significar que la compañía está lista para lanzar un nuevo sistema operativo muy pronto.