Centenares de católicos de diversas partes del país acompañaron a la venerada Sangre de Cristo en su recorrido por diferentes calles de la capital, celebrando 376 años que la imagen vino procedente de Guatemala, convirtiéndose de esa manera en un modelo de fe para los nicaragüenses.

De igual manera la feligresía celebró 100 años de la congregación de la Sangre de Cristo. Antes de la procesión religiosa, Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo ofició una misa en la que subrayó la importancia de la Sangre de Cristo para el pueblo católico.
La Catedral Inmaculada Concepción de María de Managua estuvo al tope de su capacidad, pues miles de feligreses llegaron en buses, camiones, taxis, motocicleta y a pie, para escuchar el mensaje del líder católico nicaragüense.

“Quiero dar la bienvenida a los peregrinos que han venido de otras diócesis, han participado de la vigilia para expresar su amor a Jesucristo en esta preciosa y consagrada imagen de la Sangre de Cristo que por más de 300 años nos ha venido acompañado”, dijo Brenes a los feligreses provenientes de todo el país.

Indicó que todos podemos dar testimonio de “las obras que el Señor ha hecho en nuestras vidas, de esa presencia personal del Señor en mi vida y que no puedo dejar pasar desapercibido”.

Dios quiere actitudes de conversión

Aseguró que muchas veces recibimos las acciones de Dios, algunas de manera rápidas, otras veces tardada “pero siempre seguras” y cuando eso ocurre muchas veces lo olvidamos rápidamente, por lo que instó a la feligresía a ser agradecido en todo momento.

“Es bueno ser agradecido ante Dios y poder decirle a como hoy ustedes lo están haciendo; ‘Gracias Señor’ y esas son actitudes hermosas, pero que tienen que llevarnos a actitudes interiores, no solamente podemos quedarnos con las cosas exteriores, sino el Señor quiere actitudes más profundas y una de las actitudes que el evangelio nos pide a todos y digo a todos comenzando con mi persona, a nuestros sacerdotes, a cada uno de los presentes, a los que nos escuchan y me ven por la televisión, actitudes internas, que el Señor vea en nosotros esas actitudes nuevas y son actitudes de conversión, de cambios en nuestras vidas”, reflexionó Brenes.

Pidió a los feligreses aprovechar las festividades de la imagen consagrada de la Sangre de Cristo, para comprometerse a cambiar de actitudes, tomando en cuenta que Dios es misericordia, perdón y bondad.

“Su muerte en Cruz, de ser clavado en la Cruz y desde su costado abierto, ese corazón herido se desangra y esa sangre es bebida de salvación para nosotros, pero derrama toda su sangre y ese corazón al final surge agua como fruto de los sacramentos, una donación generosa de Dios para con nosotros y nos está pidiendo nuevas actitudes”.

Practicar la humildad en nuestros corazones

Resaltó que una de esa actitudes que siempre pide Jesucristo, es que seamos humildes ante nuestros semejantes “y eso lo puede tener una persona acomodada, una persona de clase media, persona de clase baja, un campesino, todos podemos tener actitudes de soberbia, de prepotencia, pero también podemos tener actitudes de humildad y eso es lo que nos pide el Señor, una actitud humilde para poder recibir esa acción del espíritu”.

Recordó que Jesucristo perdona y nos ama, pero también nos pide que no sigamos cometiendo pecados “y pide una actitud nueva, una actitud de cambio, una actitud de conversión”.

Reflexionó que solamente con una actitud sencilla y de humildad, podemos llegar a conocer la grandeza del amor y la misericordia del Señor.
Los feligreses como doña María Dolores Rugama, aplaudieron el mensaje del Cardenal Brenes, agregando que la humildad es un don que debemos cultivar todos los nicaragüenses en nuestras acciones diarias.

“Estoy viviendo muchos momentos de alegría porque está cumpliendo 376 años la imagen de la sangre de Cristo a la que le he hecho muchas promesas y me las ha cumplido”, dijo doña María Dolores, residente del barrio Monseñor Lezcano.

“Debemos ser humildes en todos nuestros momentos de nuestras vidas, eso lo pide Dios y fue muy bonito el mensaje del Cardenal Polito”, agregó doña María.

El ciudadano Carlos Mendoza Sotelo de Chinandega, dijo que el mensaje de cambiar de actitud fue muy acertado, “en estos momentos que lo material y el consumismo es parte de la vida cotidiana, hay que ser humildes para entrar al reino de Dios”.

Concluida la ceremonia litúrgica, el Cardenal Brenes dio la bendición y la imagen de Sangre de Cristo salió a recorrer las calles de Managua acompañada de miles de feligreses, música de filarmónicos, estallidos de bombas artesanales.