Los departamentos de Concepción, San Pedro y Amambay y parte del Chaco paraguayo siguen hoy sin luz ni agua por el derribo con explosivos de dos torres de transmisión de electricidad, reporta Prensa Latina.

El atentado, atribuido al grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) paralizó, además del servicio eléctrico a esa gran área de la región oriental, el funcionamiento de dos plantas de tratamiento de agua que entregan el líquido.

Un grupo de técnicos de la Administración Nacional de Electricidad, custodiados por militares, trabajan arduamente para intentar restablecer mañana la normalidad, según el presidente de esa entidad, Víctor Romero.

Romero calificó el hecho como un atentado después que fueron encontrados restos de los explosivos utilizados para volar las torres, y Ludovico Sarubbi, presidente de la empresa pública Aguas de Paraguay, ordenó el envío de un generador para recuperar parcialmente el bombeo.

Por su parte, el ministro del Interior, Francisco de Vargas, se limitó a decir que existe un alto porcentaje de la autoría del EPP en lo sucedido y sería la primera vez que dicha organización materializa ese tipo de ataques.

Agregó que las fuerzas de seguridad están resguardando a personal técnico que trabaja por restablecer el suministro de energía a la zona.