Para Guzmán las declaraciones brindadas por la embajadora de Estados Unidos Phyllis M. Powers, denotan una actitud de negociación, para indicar que desean la solución de los casos de propiedad de “ciudadanos norteamericanos” lo más ante posible.

El viernes pasado durante un encuentro con sectores económicos del país, Powers reconoció el crecimiento económico sistemático que ha tenido Nicaragua en los últimos años, lo que pone de manifiesto el gran potencial que tiene la economía del país.

“Yo creo que se trata de una posición típicamente negociadora, es una posición para decir 'quiero alentar, quiero estimular al Estado, al Gobierno de Nicaragua a que se mueva en la dirección que yo quisiera que se mueva' y pues habría sido para sus intereses, para su punto de vista contraproducente, decir: ‘El Gobierno de Estados Unidos está listo para otorgar el Waiver ya de manera inmediata', desde luego ella tiene que decir que está difícil”, analizó Guzmán.

El político manifestó que el Gobierno del Presidente Daniel Ortega Saavedra tiene una vasta experiencia de negociación y en ese sentido no ve dificultades para que a Nicaragua este año se le otorgue nuevamente la dispensa o “waiver”.

Poner fin a lista de afectados


“Hay que reconocerle al Gobierno de Nicaragua una gran buena voluntad, porque en el derecho internacional se reconoce que se debe indemnizar a las personas que han sido expropiadas en razón a la nacionalidad que tenían al momento de la expropiación y aquí se trata de una cantidad importante de personas que fueron nicaragüenses a la hora de la expropiación y sin embargo se hace caso omiso a ese principio de derecho internacional y se les indemniza y se tramitan sus casos, según la nacionalidad norteamericana que adquirieron después de haber sido nacionalizado”, reconoció Guzmán.

Indicó que este tema de nicaragüenses que después adquirieron la nacionalidad norteamericana muchos años después de haber abandonado el país, debe ser discutido abiertamente con las autoridades de Estados Unidos, ya que opina que se debe poner “un hasta aquí”, pues de lo contrario la lista será interminable o infinita.

“Siguen nuevas personas adquiriendo la nacionalidad norteamericana y esto se vuelve infinito, entonces es un tema que de manera consensuada hay que ponerle fin, porque hay un gesto de buena voluntad del gobierno de Nicaragua admitiendo discutir esos temas, que según el derecho internacional se aplican según las nacionalidad que tengan las personas al momento de ser afectada”.

Guzmán considera que las relaciones entre los gobiernos de Nicaragua y Estados Unidos se mantendrán dentro de un ámbito normal, en los cuales se fortalecerán los temas de interés común, como el narcotráfico, la propiedad y tráfico de personas.