La depresión, ubicada la mañana de este lunes a unos mil kilómetros al sur de Manzanillo, en el estado mexicano de Colima, no representa un peligro para las costas mexicanas.

El sistema se mueve hacia el oeste, alejándose de las costas a unos ocho kilómetros por hora, con vientos sostenidos de 56 kilómetros por hora.

La depresión aumentará la velocidad de sus vientos en las próximas 24 horas y podría convertirse en tormenta tropical antes de que comience a disiparse en los próximos dos o tres días, al toparse con una fuerte corriente de aire frío.

El sistema se presenta un día antes de que oficialmente se inicie la temporada de huracanes en el Pacífico central, que abarca del 15 de mayo al 30 de septiembre.