Impotencia. Desazón. Pero al mismo tiempo orgullo. El orgullo de haber dejado todo, de haberse entregado al máximo.

Las imágenes de ese final de partido entre Brasil y Colombia ya recorren el mundo. Las imágenes de James Rodríguez llorando la derrota y la eliminación no dejan de emocionar.

Pero si hubo otro elemento digno de destacar fue el momento en el que Dani Alves y David Luiz se acercaron a consolarlo. Inclusive este último le pidió a la multitud que estaba en el estadio que aplauda al colombiano en un gesto que dignifica tanto a él como al fútbol mismo.

Tras intercambiarse las camisetas, James habló con la prensa. “Estoy llorando porque pienso que dejamos todo dentro. Infelizmente el árbitro tampoco ayudó mucho”.

Respecto a Alves y David Luiz comentó que le dijeron “que yo era un buen jugador. Que tantos cracks me abracen me llena de orgullo”, agregó.