Un Brasil mucho más organizado y dominador se mostró durante el encuentro ante Colombia en el Estadio Castelao de Fortaleza, al derrotar a los cafeteros 2-1 con tantos de Thiago Silva (7') y David Luiz (68’).

De forma temprana, apenas a siete minutos de haber iniciado el encuentro, la Canarinha tomó la delantera del partido poniendo el marcador 1-0 con tanto de su capitán Thiago Silva de zurdazo desde muy cerca por el lado derecho de la portería y con asistencia de Neymar con un centro al área tras un saque de esquina.

Durante la primera mitad, los ataques brasileños se siguieron uno tras otro, afortunadamente para los colombianos, Ospina estuvo muy bien en su labor impidiendo que el marcador llegara a una mayor diferencia.

En la segunda mitad Colombia se mostró más decidida atacar incorporando más elementos al frente, Brasil les cedió la iniciativa, pero sin duda el juego cargó del lado cafetalero en cuanto a la posesión del balón.

El segundo gol de los locales llegó en segundo tiempo, tras 68' minutos de juego cuando David Luiz marcó de tiro libre directo, su segundo tanto en este Mundial Brasil 2014.

Once minutos más tarde, Colombia logró responder cuando James Rodríguez cobró un penal, engañó al arquero brasileño y colocó el balón pegado al poste izquierdo, Julio César se lanzó al derecho, poniendo en peligro el marcador para la Canarinha en los últimos minutos del encuentro.

Luego de este tanto Rodríguez se continúa consolidando como el líder goleador del mundial con seis anotaciones.

Ambos conjuntos sufrieron una transformación respecto a lo mostrado en sus encuentros anteriores, Brasil jugó con una dinámica y un sacrificio que no había luchado, en tanto que Colombia regaló la primera mitad y en la segunda mitad ya no les alcanzó para vencer al anfitrión.

A Luiz Felipe Scolari se le agotó la paciencia con Dani Alves, al que mandó al banco para dar entrada a Maicon. Cumplió su amenaza el preparador, que mantuvo al resto del equipo esperado. Incluido al atacante Fred: su participación siempre está en el aire, pero termina por jugar.

José Pekerman pretendió darle más solidez a su equipo. Fue la hora de Fredy Guarín como titular para el centro del campo junto a Carlos Sánchez. Además, recuperó como titular a Víctor Ibarbo en el sitio de Jackson Martínez.

El partido dio un vuelco pronto. Propiciado por un error en cadena de la zaga colombiana en un tiro de esquina ejecutado por Neymar. 'La Roca' Sánchez, sin embargo, quedó señalado. Thiago Silva, sin oposición, empujó el balón a la red. Solo habían transcurrido siete minutos de partido.

Colombia pretendió reaccionar en medio de la fiesta brasileña. Fue un arrebato de rabia. Juan Guillermo Cuadrado tuvo cerca el empate con un buen disparo que terminó en tiro de esquina.

Fue la dinámica que adquirió el partido, desde ese momento alocado, roto. Un cuerpo a cuerpo descarado que benefició a Brasil, más asentado en la faena. También trabado, brusco. Sin continuidad.

No hubo juego en el centro del campo y en el vaivén Brasil estuvo cómodo. Cada vez que llegó al área rival dio sensación de peligro. La zaga colombiana tiritaba. El arquero David Ospina, como en todo el Mundial, sacó a su equipo de más de un apuro. En concreto de dos, ambos provocados por Hulk.

Pekerman, en la previa, habló de un partido para disfrutar. No dio esa sensación en Colombia, siempre por detrás. Sin capacidad de reaccionar de forma adecuada en el partido del Mundial que se encontró en desventaja.

No tuvo capacidad para la pausa Colombia. James lo buscó pero en cada intento se sintió avasallado. Abrumado. También Cuadrado.

Pero no tuvieron compañía ni el balón para elaborar ante un adversario que se sintió superior. Cobijado en su gran historia y sin complejos. Con el control de la situación y con una gran tarea de Fernandinho, que leyó el partido a la perfección.

Pekerman buscó una primera solución en el descanso y envió al campo a Adrián Ramos, en lugar de Ibarbo. Buscó más la pelota Colombia. También la iniciativa. La tuvo pero sin regularidad. Cada intento se topó ante la fortaleza de Thiago Silva y David Luiz, especialmente. No dispuso de acciones de claridad.

Otra jugada a balón parado acabó con las dudas de Brasil y con el ímpetu colombiano. Una falta lejana, un disparo muy preciso de David Luiz volvió a superar a Ospina.

Carlos Bacca salió por Teófilo Gutiérrez. No había jugado un solo minuto el atacante del Sevilla que en la primera que tuvo fue derribado por Julio César en el área. James marcó el penal, su sexto gol, y metió a Colombia otra vez en la pelea a falta de diez minutos.

El equipo de Pekerman lo intentó hasta el final. Brasil se ahogaba en su área y sus zagueros se tenían que multiplicar. Colombia acentuó el acoso y rondó el gol.

Brasil deberá enfrentar a Alemania el martes 8 de julio en Belo Horizonte para conseguir su pase a las finales y llevarse la sexta.