La portada del semanario no agrega ninguna otra información y muestra un retrato del mandatario con una aureola con los colores de la bandera del arco iris que se convirtió en símbolo del orgullo gay.

La tapa está destinada a levantar polémica en medio de la carrera hacia las elecciones presidenciales que Estados Unidos celebrará en noviembre y en las que Obama enfrentará al republicano Mitt Romney, quien no solo rechaza el matrimonio gay sino que, incluso, pretende reducir los derechos que muchos estados norteamericanos a las parejas homosexuales.

Lo que plantea el artículo principal de la revista, en realidad, no es que Obama sea gay, sino por qué no debería sorprender su apoyo a los matrimonios entre personas del mismo sexo. Fue escrito por Andrew Sullivan, ex editor de The New Republic, columnista del Sunday Times, bloguero, escritor y activista por los derechos de los homosexuales.

En su artículo, Sullivan sostiene que Obama tuvo que hacer su propia “salida del placard” para “conciliar su identidad negra y conciliarla con la de su familia blanca”, tal como le ocurre a los gays que descubren su sexualidad y deben conciliarla con su familia heterosexual.