Si hay algo que distingue al Mundial Brasil 2014, más allá de lo deportivo, es la cantidad gigantesca de datos que se tienen sobre todos los aspectos de los partidos, de los jugadores y de cómo lo viven quienes están fuera de la cancha.

Twitter analizó la cantidad de tuits por minuto durante la definición por penales entre Brasil y Chile, detectando cómo caían las publicaciones durante la espera y cómo explotaban luego, celebrando el gol o lamentando el resultado:

Y aunque parecería que muchos hinchas están más atentos a lo que sucede en las redes socialesque al partido en sí, hay datos que demuestran que cuando se dice que un país se paraliza por un partido, esto se puede medir (y comprobar) de múltiples maneras.

Por ejemplo, Triggit, una compañía que ofrece herramientas para crear campañas de publicidad en línea, analizó cómo varía en Brasil la vista de avisos en páginas Web de ese país durante el partido; es una manera indirecta de medir qué está haciendo la gente (porque indica que están lejos de la computadora, o al menos no están navegando por la Web como lo hacen usualmente), y es sencillo compararlo con cualquier otro momento del año. Su estimación: durante un partido en el que juega Brasil, las impresiones de avisos en páginas Web caen un casi un 40 por ciento respecto del promedio, y cuando termina el partido suben un 20% respecto del promedio.

En el blog, la compañía nota que es un patrón que se repite en otros países con la misma intensidad.

Mientras, Akamai (una de las compañías encargadas de ofrecer la infraestructura para transmitir los partidos en Internet) tiene una página que anota los picos de transferencia de datos durante los cotejos, como una manera de medir su popularidad: significa más gente viendo los partidos online (en general porque no tienen un televisor cerca o usando el servicio de la FIFA para ver varias cámaras durante el partido).

Así, el jueves 26 de junio fue el más requerido, con 6,8 terabits por segundo (Portugal-Ghana y Estados Unidos-Alemania). El partido entre la Argentina y Suiza llegó a un pico de 4,7 terabits por segundo; el de Bélgica y Estados Unidos, 5,68 Tbps.