Familias de la colonia 10 de Junio, en Managua, recibieron a las brigadas del Ministerio de Salud (MINSA) y a miembros de los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida, que realizaron acciones de fumigación, abatización y destrucción de criaderos de zancudos, como parte de la política de defensa de la salud del pueblo nicaragüense que lleva adelante el Buen Gobierno del presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo.

“Todos contra el Chikungunya”, gritaron en coro los brigadistas al salir del parque de la colonia a cumplir su misión de fumigar, abatizar y destruir criaderos del aedes aegypti en las casas de las familias vecinas.

Al respecto, el doctor Wilfor Antonio Quintanilla, del Centro de Salud Pedro Altamirano, al dar sus instrucciones a los brigadistas manifestó que el plan de exterminio contra el chikungunya es una medida que lucha contra una enfermedad nueva en la región y que aún no ha entrado en Nicaragua, pero el gobierno de manera responsable encomendó al MINSA y a los Gabinetes de la Familia la misión de prevenir ese peligro.

“Estamos visitando casa a casa donde se le está informando sobre ese peligro a las familias nicaragüenses acerca de la enfermedad y que tenemos un enemigo común que es el aedes aegyti que transmite esta enfermedad que es peor que el dengue”, manifestó el galeno y añadió que se tiene que eliminar todo criadero del mosquito, porque si no hay zancudos, no habrá chikungunya.

Llaman a familias a abrir sus puertas

Sobre la lucha contra el aedes aegypti que es portador de los virus que transmiten tanto el dengue como el chikungunya, la compañera Lucía Mindara dijo que todas las familias tienen que ayudar manteniendo limpio, tener bien aseada en la casa y alrededores de la casa y vigilar que no haya enfermedades de este tipo en la comunidad.

Por su lado el compañero Carlos Martínez dijo que le agradaba lo que está haciendo el buen gobierno del presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo en la lucha contra el dengue y el chikungunya para prevenir que no cause graves problemas a las familias nicaragüenses.

Fabio Sánchez expresó que todas las familias deben abrir las puertas a los brigadistas para que puedan abatizar y fumigar las viviendas, porque si no se eliminan el mosquito, se puede extender la enfermedad.