El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, expresó el miércoles en Río de Janeiro su alegría por el buen desarrollo del Mundial-2014 en Brasil y calificó la organización del torneo como "un éxito" durante un seminario auspiciado por el organismo deportivo.

"Hoy soy un hombre muy feliz", declaró Blatter en la apertura de un seminario sobre la gestión deportiva auspiciado por la FIFA en el centro de Río de Janeiro.

Por ahora, la Copa del Mundo "es un éxito, un éxito de este país y un éxito para este deporte", estimó Blatter, que dirigió asimismo sus "felicitaciones al pueblo brasileño, que aceptó esta Copa del Mundo" y saludó la débil convocatoria de las protestas callejeras contra el Mundial "¿Donde está la revuelta social?", lanzó, mientras una decena de manifestantes antiCopa agitaban sus carteles fustigando a la FIFA en la entrada del edificio donde tenía lugar el seminario.

Desde el inicio del Mundial, el 12 de junio, se han organizado manifestaciones callejeras que denuncian el elevado gasto público en la Copa y no en salud o educación en la mayoría de las ciudades donde se disputan los partidos. Pero, en general, han convocado a pocos centenares de personas en este gigantesco país de 200 millones de habitantes.

Entre los éxitos del Mundial, Blatter citó los estadios, que "son obras de arte", las audiencias televisivas, "que nunca fueron tan elevadas", y los controles antidopaje, con "ningún resultado positivo hasta ahora". "Crucemos los dedos para que los últimos partidos se desarrollen de la misma manera, con el mismo clima", afirmó el máximo responsable del fútbol mundial.

En el mismo seminario, también participó el secretario ejecutivo del ministerio de Deportes y representante del gobierno ante el Comité Organizador Local de la Copa (COL), Luis Fernandes, así como el exajugador y campeón del mundo 1994 Bebeto. "Siempre fui positivo y estoy muy orgulloso. Fue un trabajo enorme organizar este campeonato", dijo Bebeto.

Fernandes, señalado como un nexo clave entre los organizadores y el gobierno durante los dos últimos años, dijo que la integración entre ambas partes fue crucial. "El caos que se preveía no ocurrió", comentó Fernandes, en alusión al pesimismo que había antes del Mundial sobre la capacidad de Brasil para acoger el torneo.

Por sí sola, la pasión de este país por el fútbol no habría sido suficiente, enfatizó. Dijo que el hecho de que Brasil haya conseguido llevar adelante este evento sin sobresaltos "es el resultado de años de cuidadosa planificación". La decisión de "acercar el gobierno al COL fue clave", insistió.

Hicham El Amrani, secretario general de la Confederación Africana de Fútbol, dijo por su parte que "la globalización ha disuelto las fronteras y las distancias" en el juego, gracias a la transferencia desde las grandes naciones futbolísticas a países más pequeños. Pero el marroquí destacó también que su propio continente "tiene una de las tasas de migración más altas" de jugadores a grandes ligas europeas.