"Va a ser la guerra", dijo hoy, en broma, el papa Francisco. Se refería al "duelo" que vivirá contra los 110 efectivos de la Guardia Suiza que lo protegen en el vaticano. Hoy lo invitaron a ver el partido con ellos, pero el Sumo Pontífice no aceptó.

Francisco, reconocido hincha de San Lorenzo y gran apasionado del fútbol, no aceptó la invitación de los guardias suizos para que viera el partido con ellos en el cuartel, a pocos metros de se residencia, Casa Santa Marta.

"Desgraciadamente no puedo", les aseguró Francisco, quien prometió a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que "permanecerá neutral".

Los 110 efectivos de la Guardia Suiza siguen los partidos del Mundial de Brasil ante una pantalla gigante instalada en un patio del cuartel, que cubrieron con césped artificial y adornaron con banderas de los países participantes.