El movimiento extremista suní El Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) que proclamó la creación de un califato seguirá desestabilizando la situación en la región pero no conseguirá tomar Bagdad, declaró a RIA Novosti el arabista Efim Rezvan.

El EIIL que comenzó combatiendo en Siria, lanzó en junio una ofensiva contra el norte y el oeste de Irak apoderándose en pocas semanas de vastos territorios y tomó varias ciudades del país. Los suníes iraquíes, descontentos con la política del primer ministro Nuri al Maliki, los exmilitares de Sadam Husein y agrupaciones terroristas locales apoyaron el ataque.

El domingo el EIIL proclamó la creación de un ‘califato islámico’ encabezado por Ibrahim ibn Awad, más conocido como Abu Bakr al Bagdadi, y llamó a todos los musulmanes a prestar juramento al nuevo califa.

Rezvan estimó que “la amenaza es mucho más grave que en los tiempos de los mayores éxitos de los extremistas en Siria”.
Sin embargo, estimó que actualmente los insurgentes se enfrentan con la coalición “antinatural” compuesta de Irak, Irán, Turquía, Rusia, EEUU e incluso Israel, en cierta medida, no conseguirán avanzar más ni tomar la capital iraquí.

Señaló a la vez que las hostilidades continuarán porque para EEUU “es importante involucrar a Irán en un conflicto cerca de sus fronteras al igual que a Rusia en Ucrania”. Recalcó además que los insurgentes cuentan con fondos importantes lo que les concede una gran autonomía.

En la opinión del experto, estos eventos probablemente afectarán a Rusia adonde podrían llegar las armas que los extremistas sustrajeron en Irak.

El experto supuso además que los llamamientos de crear un califato único podrían encontrar apoyo en las élites de los países musulmanes que aspiran a tener más influencia a nivel internacional.