No pudo anotar gol, pero Joel Campbell siempre fue un peligro para el rival griego que lo tuvo que seguir por todos lados.

La participación de Campbell fue fundamental para que Costa Rica lograra la anotación de la ventaja, pues sus movimientos provocaron que la defensa se moviera buscando marcarle y dejar abierta la posibilidad para que Bryan Ruiz anotara el primer gol del encuentro.
Campbell fue más participativo, buscando involucrarse en las jugadas y en algunos momentos bajando hasta la media cancha para buscar el balón.

Sus movimientos siempre fueron para ofender, provocó varias faltas cerca del área griega y fue un peligro constante para la defensa rival, incluso logró que sacaran tarjeta amarilla a Konstantinos Manolas.

Luego de la expulsión del tico Óscar Duarte, Costa Rica se echó para atrás a defender el gol de la ventaja y Campbell tuvo que jugar solo en la delantera como única punta, pero siempre fue un peligro constante, siempre buscando hacer la mejor jugada y provocar el error en la defensa griega.

Por su parte, Samaras jugó muy aislado de sus compañeros. Buscando que algún balón le llegara y debido a la poca distribución de balones que le llegaban, para la segunda parte, tuvo que bajar más y jugar más lejos del área. Sin embargo, tuvo un par de balones aéreos que no pudo conectar al arco, sus cabezazos se fueron por un lado.

Durante el tiempo extra Samaras fue retrasado, su fondo físico no era el mejor, caminaba más y casi no visitaba el área tica. Dejó de ser un peligro y se dedicó más a defender que a ofender.

Mientras, Campbell se mantuvo como única punta, corriendo y haciendo piques en busca de un balón que le diera la oportunidad de hacerse sentir en el marcador. Siempre luchando contra dos defensores que eran su sombra.

Al final de los tiempos extra el cansancio fue mutuo y ambos tuvieron sus oportunidades; sin embargo, desde el manchón penal fue como se decidió un juego lleno de garra y fuerza por parte de las dos selecciones.