Las inyecciones de plaquetas sanguíneas en los músculos isquiotibiales lesionados no acelera la sanación, según revela un estudio sobre una nueva técnica cada vez más popular entre los médicos, aunque su efectividad aún carece de evidencia sólida.

Las pruebas que realizaron 80 atletas profesionales y aficionados mostraron que los pacientes tratados con las inyecciones retomaron la actividad tan pronto como los atletas tratados con un placebo. Además, el tratamiento no redujo la posibilidad de que los pacientes vuelvan a sufrir una lesión en el músculo.

"En nuestra clínica, ya no utilizamos este tratamiento para las lesiones musculares porque la evidencia demuestra que no existe un beneficio", dijo el autor principal, el doctor Gustaaf Reurink, del Centro Médico de Erasmo, en Róterdam, Países Bajos.

Pero es posible que no todos acepten los resultados, publicados en una carta en New England Journal of Medicine.

El doctor Michael Terry, cirujano ortopédico de la Escuela de Medicina Feinberg de Northwestern University, Chicago, aseguró que la técnica "funciona con las lesiones musculares recurrentes o crónicas. Es una de las áreas donde es muy útil.

Existen otros datos de que es útil", sostuvo.

Pero Reurink aseguró que esta es la primera evaluación al azar de las inyecciones de plasma rico en plaquetas o PRP.

"Hasta ahora, nunca se había estudiado adecuadamente en un grupo de atletas", afirmó.

Los seguros no cubren este tratamiento, que cuesta entre varios cientos y más de mil dólares.

Algunos médicos aseguran que extraer sangre de un paciente para centrifugarla y obtener las plaquetas que se inyectan en el
sitio de la lesión es una cura formidable para el desgarro de los músculos isquiotibiales, que es la lesión muscular aguda más
común.

"Las plaquetas se activan en la lesión y liberan todo tipo de factores de crecimiento que median la respuesta curativa",
explicó Reurink. "La idea es que una mayor cantidad de esos factores acelera la curación", agregó.

El tratamiento se promociona con ventajas como reducir a la mitad el proceso de curación del desgarro de músculos, ligamentos y tendones, de la inflamación de los tendones y el desgarro de cartílago en hombros, rodillas y cadera. Un análisis de la industria sugiere que el uso de las inyecciones de PRP se triplicará en seis años. 

Pero nuevos resultados sugieren que los beneficios han sido exagerados.

Los autores compararon las inyecciones de PRP con inyecciones de agua con sal (placebo).

La primera inyección de 3 ml se aplicó a los cincos días de la lesión y la segunda, entre cinco y siete días después. Todos
complementaron el tratamiento -real o con placebo- con rehabilitación y los participantes registraron a diario su evolución.

A todos se los alentó a caminar lo más rápido posible durante el programa de rehabilitación. Nadie, incluidos los investigadores, sabía qué tratamiento recibía cada paciente.

Cuando se reveló quiénes habían recibido la terapia con PRP, el equipo observó que los voluntarios tratados con plaquetas
habían retomado la actividad deportiva en 42 días, al igual que quienes habían recibido el placebo.

En el grupo tratado con PRP se registró una cantidad algo mayor de pacientes que volvieron a lesionarse, un 16 por ciento
a los dos meses con PRP y 14 por ciento con placebo, pero los autores apuntaron que esa pequeña diferencia pudo ser producto
del azar.

"Nuestro estudio no demuestra que las inyecciones intramusculares de PRP sean más beneficiosas que el placebo en
los pacientes con lesiones musculares isquiotibiales agudas", finalizó el equipo.

La mayoría de los participantes eran jugadores de fútbol masculino que competían por lo menos tres veces por semana. La
Real Federación de Fútbol de los Países Bajos y Arthrex Medizinische Instrumente GmbH, de Garching, Alemania, que comercializa el sistema de PRP, financiaron la realización del estudio.