El delantero uruguayo Luis Suárez saludó el viernes desde el balcón de su casa a decenas de hinchas que lo aclamaban, horas después arribar a su país tras ser expulsado del Mundial por morder al defensor italiano Giorgio Chiellini.

Suárez salió al balcón de su casa, ubicada en un balneario a 40 kilómetros de Montevideo, y saludó con sus hijos en brazos a un grupo de personas que acababa de entonar el himno nacional mientras hacía guardia para ver al ídolo, informó la prensa local. Los hinchas lo aplaudieron y lo vivaron al verlo.

A su llegada a Uruguay, a las 05:00 hora local (0800 GMT), el ídolo de la "celeste" fue recibido por el presidente José Mujica. Suárez viajó desde Natal junto a su familia y arribó a Montevideo, desde donde fue trasladado directamente a su casa sin hacer declaraciones.

Mujica se había unido el jueves a un centenar de personas que hicieron frente a una noche de invierno para esperar al ídolo en el aeropuerto, mientras entonaban cánticos y enseñaban banderas de Uruguay, gigantografías con el rostro de Suárez y réplicas de la Copa del Mundo.

El mandatario y los aficionados se retiraron cuando Suárez informó desde Brasil que su vuelo estaba atrasado, pero Mujica volvió de madrugada para saludar al jugador a su arribo.

"El presidente Mujica le dio la bienvenida en la base militar, fue un saludo muy breve", dijo a Reuters el coronel Álvaro Loureiro, jefe de Relaciones Públicas de la Fuerza Aérea de Uruguay.

La FIFA suspendió el jueves a Suárez, de 27 años, por nueve partidos y determinó que no podrá emprender ninguna actividad vinculada con el deporte en los próximos cuatro meses por morder a Chiellini casi al finalizar el partido que le dio a los charrúas el pase a octavos de final. 

La sanción también implica que Suárez no podrá entrenar o ir a los partidos del Liverpool por la Liga Premier hasta octubre, por lo que se perderá al menos nueve jornadas del torneo local y el inicio de la Liga de Campeones.

El propio Chiellini dijo que la sanción había sido demasiado dura.

"Por el momento, mi único pensamiento es para Luis y su familia, ya que enfrentará un período muy difícil (...) Siempre he considerado inequívocas las intervenciones disciplinarias de los organismos competentes, pero al mismo tiempo creo que la fórmula propuesta es excesiva", dijo el jugador de la Juventus.