Así lo recordó Gioconda Gutiérrez, de 63 años, quien con su pelo entrecano y la mirada nubosa aseguró que aquellos tiempos, hace más de 30 años atrás, eran difíciles para la venta de pescados, ya que no existía el sentido de hermandad y cooperativismo, y por tanto las vicisitudes eran muchas.

“Cada una de nosotras estaba sola, no habíamos pensado siquiera en la idea que podíamos estar organizadas en una cooperativa, donde todas podíamos ayudarnos y por tanto íbamos a estar más fortalecidas. Creo que ahora eso es lo que tenemos, porque las ventas pueden estar bajas, pero lo importante es que nos tenemos unas a otras, y eso justifica nuestra unidad, nuestra organización”, manifestó orgullosa.

Cooperativismo ha dado buenos resultados

Así como Gioconda, hay muchas que ahora piensan lo mismo. El sentido de cooperativismo ha sido un proceso arduo, pero que ha dado buenos resultados. Todas las mujeres que venden pescados en Masachapa se levantan a las cinco de la mañana, y desde sus chozas instaladas en la playa, divisan la llegada de los pescadores, quienes, luego de 8 horas navegando el ancho mar en busca de peces, logran desenmarañar sus redes para distribuir los pescados entre todas las vendedoras que muy animadas los reciben para comprarles los pargos, las curvinas, las rayas o bien las barracudas y dorados.

Saber a profundidad por qué estas comerciantes de pescados ahora se muestran felices es una cosa que solo se puede llegar a comprender al escuchar sus propias palabras, pero al conversar con ellas prevalece una opinión en común, y es el hecho de estar unidas bajo el mismo techo, y con el mismo propósito.

Poco a poco fue creciendo el grupo, comenzando con 33 y ahora continuando con 72, fue lo que explicó Erlinda Pérez. Sus manos se aferraron al pargo rojo que fue rebanado hasta convertirse en chuleta sobre la mesa de madera. Luego el INPESCA (Instituto Nicaragüense de la Pesca y la Acuicultura) nos fomentó la importancia de estar unidas, continuó explicando la comerciante, y para esto nos han capacitado, para que juntas podamos seguir adelante.

“Hemos formado la cooperativa para ver de qué manera salimos adelante, con el apoyo del gobierno; nosotras le damos gracias al INPESCA por el soporte que nos ha dado en las capacitaciones, y nos han enseñado que tenemos que vender un producto de calidad, limpio, fresco pero también a un precio justo”, expresó Pérez.