Las instituciones que conforman el Gabinete de Energía trabajan una propuesta que contempla el diseño, construcción y financiamiento de una serie de proyectos hidroeléctricos, geotérmicos y eólicos que permitirán al país para el 2020 tener un 90 por ciento de energías provenientes de fuentes renovables y solamente un 10 por ciento generado a través de combustible.

La propuesta contemplada dentro del Plan de Expansión Energético fue presentada de manera general por el titular del Ministerio de Energía y Minas, ingeniero Emilio Rappaccioli, quien subrayó que este ambicioso plan será presentado al Presidente de la República Comandante Daniel Ortega Saavedra, quien tendrá la última palabra para su ejecución, promoción y búsqueda de las fuentes de financiamiento.

Rappaccioli hizo una breve reseña de todos los proyectos energéticos que se han realizado en el país a partir del 2007, que incluyó la instalación de plantas térmicas y fue hasta en febrero del 2009 que entró a operar la planta eólica Amayo con 40 megavatios que significó 90 millones de inversión.

En el 2007, el país generaba apenas 27 por ciento de energía renovable y un 73 por ciento a través de fuel oil, en el 2008 se subió a 34 por ciento de fuentes limpias, en el 2009 retrocedimos hasta 28 por ciento, en el 2010 el 35 por ciento con energía limpias y 65 por Fuel Oil, en el 2011 fue 32 por ciento y 68. En el 2012 41 y 59, en el 2013 logramos equiparar la generación en 50-50 y ahora en el 2014 ya llegamos al 52 por ciento con energías renovables.

De acuerdo al plan de expansión en el 2015 estaremos en 50-50, en el 2016 estaremos produciendo 56 por ciento de energías limpias, en el 2017 el 54 por ciento, en el 2018 y 2019 pasaremos al 74 por ciento y finalmente en el 2020 estaremos en un 90 por ciento de energía provenientes de nuestros recursos naturales.

Seguir haciendo Patria

Este plan también se basa en las proyecciones de demandas de las familias, pues entre el 2007 a la fecha unas 40 mil familias han logrado convertirse en protagonistas del proyecto de electrificación que ejecuta la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (ENATREL) que ha aumentando la cobertura nacional arriba del 75 por ciento. Esta cobertura seguirá aumentando en los próximos años, por tanto se requiere de mayor energía.

El plan de expansión contempla aumentar la generación a través de los ingenios azucareros (biomasa) y otros proyectos relacionados a energía fotovoltaica, hidroeléctrica, geotérmica y eólico (paneles solares).

“Todos estos proyectos cuentan ya con un nivel de estudio, el Río Grande de Matagalpa, Río Escondido y diferentes sitios que tenemos que son grandes prospectos geotérmicos a lo largo del pacífico y los sitios donde los vientos son fuertes, como es Rivas, pero también en el Crucero y otros lugares del país. Se seleccionan los proyectos más atractivos en base a los costos de operación, montos de inversión y usando ciertos programas que se usan a nivel de toda Latinoamérica”, puntualizó Rappaccioli.

En proyectos hidroeléctricos se encuentra la Planta Larreynaga con 17 megavatios (propiedad de Enel); Tumarín con 253 megavatios; Boboque con 80 megavatios (Río Grande de Matagalpa); Piedra Puntuda 15 megavatios; y el Diamante de 5 megavatios, para un total 360 megavatios. Todos estos proyectos hidroeléctricos sumados dan un total de inversión proyecta de mil 270 millones.

En proyectos eólicos se proyectan en el periodo 2014-2020, uno de 63 megavatios en el municipio El Crucero y otro en la zona de la Virgen en Rivas de 17 megavatios, con una inversión de 122 millones de dólares. En biomasa se contempla incrementar la generación en los ingenios azucareros de Montelimar (30 megavatios), CASUR con 24 megavatios y otros 30 megavatios a través de otro tipo de biomasa que no es el bagazo de la caña. Estos proyectos se invertirán 90 millones de dólares.

En plantas geotérmicas se tiene contemplado una en Managua-Chiltepe (35 megavatios), Casitas-San Cristóbal (35 megavatios) y el volcán Mombacho. Todos estos proyectos son parte de un grupo de 12 sitios, incluyendo Momotombo y San Jacinto que se han venido estudiando en los últimos 25 años y que en base a los análisis, son los mejores lugares para producción de vapor geotérmico. Estos proyectos geotérmicos se contemplan invertir 638 millones de dólares con 131 megavatios.

Al sumar los proyectos eólicos, hidroeléctricos, biomasa y geotérmicos contemplados en este Plan de Expansión energético, la inversión contemplada en el periodo 2014-2020 será de 2 mil 53 millones de dólares. En este plan también se contempla la instalación de 140 megavatios en pequeñas plantas térmicas de 17.5 megavatios cada una.

Los proyectos de fuentes renovables desde el 2007-2013

En febrero del 2010 entró a operar Amayo II con 23 megavatios y una inversión de 48 millones de dólares. En el 2011 comenzó a trabajar la primera unidad geotérmica en San Jacinto Tizate con 36 megavatios invirtiéndose unos 223 millones y en el 2012 comenzó a generar la segunda unidad con 206 millones invertidos. También Blue Power Eólico 39.6 megavatios y 107 millones de dólares.

En el 2013 entró a operar la planta Hidropantasma de 12 megavatios con una inversión de 43 millones de dólares y en noviembre pasado Alba Generación en Rivas con 87 millones está generando 40 megavatios. Toda esta inversión en plantas de energía renovable significó 919 millones de dólares y aumento de la capacidad de generación en 275 megavatios.

Desde el 2007 a la fecha se ha invertido unos $1.182.000 millones de dólares, en plantas térmicas y fuentes renovables en su inmensa mayoría, lo que ha permitido estabilidad en el sistema y ha ayudado a que Nicaragua se presente como una nación idónea para la inversión.

Cuando el gobierno del FSLN, con el respaldo mayoritario del pueblo, retomó la administración del país en el 2007, encontró un sistema energético colapsado, con serios racionamientos de hasta 16 horas diarias y generación por medio de combustibles de un 73 por ciento y apenas un 27 por ciento de energía originada por fuentes renovables.

Recordó que en la etapa crítica de racionamientos que encontró la administración del FSLN en el 2007, se tuvo que adquirir plantas térmicas que generaron 60 megavatios de energía, lo que ayudó primeramente a dotar de electricidad al país, reduciendo los costos hasta en 42 millones de dólares. Estas plantas fueron entregadas por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a través del entonces comandante Hugo Chávez Frías que no dudo en apoyar a Nicaragua, a solicitud del comandante Daniel.

Desde el 2007 hasta la fecha ha cambiado drásticamente, no solamente los racionamientos son cosas del pasado neoliberal, sino también actualmente se genera energía en un 52 por ciento con recursos renovables, lo que indica que los planes se vienen cumpliendo gracias a la voluntad del FSLN de dotar de la infraestructura eléctrica al país y con ello atraer la inversión en todos los sectores.