Tras 78 minutos de juego reñido Bélgica logró imponerse a la selección de Corea del Sur y despacharlos a casa.

Los "diablos rojos", que jugaron con diez toda la segunda mitad después de que fuese expulsado por roja directa Steven Dafour al final del primer tiempo, en el 78’ lograron su primer tanto del partido y el de la victoria, protagonizado por Jan Vertonghen que de zurdazo desde el centro del área realizó un disparo rastrero, asegurando de esa manera la primera posición del Grupo H y prepararse para enfrentar a Estados Unidos en los octavos de final.

Los chicos de Marc Wilmots, con un conjunto plagado de suplentes sin Eden Hazard, Kevin De Bruyne o Romelu Lukaku, tumbaron a los surcoreanos aún estando en inferioridad gracias a un disparo del joven Divock Origi, cuyo rechazo capturó Vertonghen en el minuto 77.

Arrastrados por la inercia de estar en octavos, la desidia se notó en actitudes de algunos jugadores. Solo Mertens se salvó. El pequeño extremo del Nápoles remató en el área pequeña apenas por encima del travesaño una jugada prolongada por Kevin Mirallas.

Otros dos remates lejanos del propio Mertens, uno de ellos en un tiro libre, adornaron la hoja ofensiva de los Diablos Rojos.

Corea del Sur, muy limitada técnicamente, se aplicó con lo que pudo. El medio del Sunderland Ki Sung-Yueng cargó un disparo raso al poste derecho de Courtois que el gigante de dos metros desvió.

Hong Myung-Bo, el seleccionador coreano que en su época de jugador le marcó a España el penal decisivo que la echó del Mundial 2002, retiró al descanso a un medio para colocar a Lee Keun-Ho, un rápido delantero.

Con uno más, el combinado asiático atacó con sus armas. Velocidad en bandas y centros al área que no hallaban respuesta ante la imponente estampa física de los centrales belgas Van Buyten y Lombaerts.

Bélgica logra con este encuentro su tercera victoria del Mundial 2014, luego de derrotar en el primero a Argelia y en el segundo a Rusia, acumulando un total de 9 puntos que le dan el liderazgo del grupo.