El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial (BM) aprobó hoy un financiamiento adicional por US$57 millones para el proyecto “Mejoramiento de la Infraestructura Vial Rural” en Nicaragua que permitirá la construcción de más de 100 kilómetros de carreteras en beneficio de cerca de 100 mil pobladores de Jinotega, Matagalpa, Managua, Boaco y Chontales.

El proyecto, en implementación desde 2011 con un financiamiento de US$35 millones, ha llevado a la construcción de 80 kilómetros de caminos pavimentados con adoquines en los departamentos de Granada, León, Managua, Matagalpa y Rivas. Estas vías han beneficiado a los 75 mil residentes de la zona, más de la mitad mujeres.

“Las inversiones permitirán que se pueda articular la producción y comercialización de importantes productos para la economía nacional, pues se trabajará en zonas caracterizadas como cafetaleras, ganaderas, lecheras y productoras de granos básicos que tendrán mejor acceso a los mercados locales y podrán elevar su competitividad”, dijo Pablo Martínez, Ministro de Transporte e Infraestructura (MTI) de Nicaragua.

Las mejoras de la infraestructura vial también facilitarán a la población el acceso a servicios básicos de salud, educación y recreación.

“Las carreteras rurales de baja calidad frenan el desarrollo de un país en varios sentidos: ralentizan el transporte de bienes agrícolas a los mercados, aumentan su costo y dificultan el acceso de las personas a servicios y oportunidades económicas”, explicó Stephen Muzira, especialista del Banco Mundial en infraestructuras.

Con los US$57 millones en financiamiento adicional se ampliará la construcción de carreteras a los departamentos de Jinotega, Boaco y Chontales. Los tramos identificados son El Cuá-San José de Bocay, El Portillo-El Cuá, Santa Lucía-Boaco, Esquipulas-San Dionisio (sub-sección San Dionisio-Planta Ocalca). Además, se invertirá en mantenimiento periódico del tramo Managua-El Rama.

Luego de los estragos en la infraestructura vial en Nicaragua por el paso del Huracán Mitch en 1998, el gobierno combinó la construcción de caminos de adoquines con un enfoque para el desarrollo y la participación de las comunidades en los trabajos. Desde entonces el Banco Mundial ha invertido US$256 millones en mejorar caminos secundarios y rurales del país.

El financiamiento se desglosa en una donación de US$54.1 millones y un crédito por US$2.9 millones, que es proporcionado por la Agencia Internacional de Fomento (AIF) a un plazo de 40 años, incluido un período de gracia de 10 años. El cierre del proyecto está contemplado para noviembre de 2017.