“Lamentablemente, algunos de nuestros socios no sólo hacen pronósticos, sino también acciones prácticas para que la situación estalle en el sentido literal y figurado del término”, afirmó Lavrov en rueda de prensa en Pekín, según la Cancillería rusa.

Lavrov, que se reunió hoy con su colega chino, Yang Jiechi, añadió: “También me refiero a esas explosiones”.

“Los líderes de la comunidad internacional tienen influencia sobre ellos (los grupos armados). Deberían utilizar su influencia para el bien, no para el mal”, dijo.

Lavrov acusó a las potencias que tienen más influencia que Rusia sobre la oposición siria de “incluso conminar a los grupos armados a no aceptar ningún acuerdo o compromiso y a continuar su actividad destructora”.

En su opinión, esas potencias albergan esperanzas de que “las fuerzas gubernamentales reaccionarán de manera inadecuada y que la espiral de violencia conducirá a la necesaria injerencia exterior”.

“Eso es inaceptable. Y el Consejo de Seguridad de la ONU no autorizará dicho guión. Nosotros no estamos en el bando de los que actúan en Siria según el principio de ‘cuanto peor, mejor’”, advirtió.

La Cancillería rusa condenó hoy el doble atentado con bomba perpetrado cerca de Damasco, en el que murieron al menos 55 personas y varios centenares resultaron heridas.

“Condenamos de la manera más firme el nuevo crimen sangriento de los terroristas. La muerte y el sufrimiento de personas inocentes no pueden ser justificados en ningún caso”, indicó la Cancillería rusa en un comunicado.

La nota destaca que estos actos terroristas indiscriminados poco tienen que ver con “la defensa de la población civil” a la que se refiere a la oposición más radical al régimen de Asad y sus aliados occidentales.

Moscú denuncia que los observadores internacionales de la ONU también fueron el 9 de mayo víctimas de un ataque armado por parte de los rebeldes.

“Es evidente que el objetivo de esas crueles acciones es conducir al país a una nueva, sangrienta y muy peligrosa espiral de violencia, abortar el cumplimiento del plan de (el mediador internacional, Kofi) Annan y amedrentar a los observadores de la ONU”, apuntó.

El comunicado añade: “Esto no se puede permitir”.