Parece que Microsoft no dejará de dedicar recursos para convencer a los usuarios de Android de que Windows Phone podría ser una mejor opción o, al menos, lograr que más gente utilice sus servicios. Con ese objetivo, la compañía acaba de lanzar una nueva versión del Nokia X, la cual mantiene el enfoque de bajo costo, aunque con especificaciones un poco más competitivas.

Con el nombre de Nokia X2, este teléfono es idéntico a sus antecesores en términos estéticos, apostando por una apariencia similar a la línea Lumia. La diferencia es que presenta una pantalla más grande, de 4.3” con resolución de 800 × 480 pixeles, además de un procesador Snapdragon 200 de doble núcleo que aumenta en poder a 1.2 GHz y como complemento, un necesario incremento de RAM a 1 GB.

Si bien la ampliación de poder ayudará a agilizar el desempeño de la interfaz, sigue tratándose de una versión muy modificada de Android, así que la fluidez del sistema no es la óptima. Aún si la presentación visual de los menús se asemeja mucho a Windows Phone, carece de un elemento importante: la actualización dinámica de los mosaicos. Los coloridos recuadros de Nokia X imitan al sistema operativo de Lumia, pero no son tan activos.

Lo interesante de este híbrido es que cuesta aproximadamente $135 USD, nada mal para una experiencia suficiente de gama media. Estará disponible a escala global a partir de julio en opción verde, anaranjado, negro, amarillo y blanco.