En el barrio La Habana se conmemoró un aniversario más de la caída de los héroes y Mártires, jóvenes estudiantes que entregaron su vida, derramaron su sangre para que hoy todos los nicaragüenses gocemos de una patria libre en la que se pone en práctica la restitución de derechos a través de los programas sociales del gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo.

“El barrio Habana tiene 16 héroes y mártires, jóvenes que tenían entre 16, 17 y 22 años que se integraron a la lucha de la insurrección en 1978, 1979 con el objetivo de ver una Nicaragua libre”, explicó Yadira Gómez, habitante del Distrito I.

En la actividad estuvieron presentes las madres de estos revolucionarios, honrando esa memoria, siguiendo el legado que ellos dejaron y poniéndolo en práctica con las acciones que restituyen derechos a todos y a todas.

Marta Alicia Sánchez Ampié, hermana de Eduardo Sánchez Ampié y Marvin Sánchez Ampié, quienes perdieron la vida durante la insurrección, manifestó su emoción al ver que después de más de treinta años, la sangre derramada de sus hermanos es honrada y defendida su lucha por las nuevas generaciones.

“Mi hermano Eduardo desde un inicio estaba interesado en los movimientos revolucionarios y luchó hasta que cayó en Masaya, en la retirada del repliegue, en la barranca con tan solo 16 años; a mi otro hermano lo agarró la Guardia Nacional y lo mató detrás de la Arenera, por eso ahora me lleno de emoción al ver que el gobierno del comandante Daniel y la compañera Rosario están restituyendo los derechos de cada una de las madres de héroes y mártires, derecho a la alimentación, a la salud, que es un derecho ciudadano y la educación, todo eso me hace estar agradecida con el progreso y bienestar”.

La adulta mayor, Graciela López Guerrero, madre del caído Francisco Roberto Miranda, manifestó que “Mi hijo era estudiante y miró cómo era la situación del país en ese momento, entonces él me dijo que no podía quedarse sentado sin hacer nada mirando que otros caían; yo le dije como madre que no lo hiciera porque él tenía apenas 17 años, pero me dijo con el corazón que lo sentía pero él se tenía que ir a luchar”.

Agregó muy conmovida que “Mi hijo perdió la vida por el Dorado, en el Barrio San Cristóbal. Ahora me siento bien orgullosa de lo que hizo, porque a pesar que ya no está conmigo cayó por una causa justa, por mirar un bienestar para todos, ahora me dan una provisión cada mes que me envía el Presidente Daniel”.

En el homenaje se ratificó el compromiso de seguir avanzando por nuevas victorias, asumiendo la juventud la responsabilidad de atender a las madres de estos revolucionarios caídos, brindándosele una atención especial, a como son los paquetes alimenticios, consultas médicas, entre otras restituciones de derechos.

“Nosotros como jóvenes y participantes de la juventud sandinista estamos trabajando para seguir el legado que estos hombre y mujeres nos dejaron, ya que gracias a ellos hemos logrado muchos beneficios que se ven con cada programa social de gobierno sandinista”, dijo Brian Pineda, miembro de la Juventud Sandinista 19 de Julio.