“La carretera siguió el curso del Río San Juan de forma maliciosa y perversa”, afirmó la abogada Rosario Sáenz, al momento de hablar y presentar la abundante documentación de los daños ocasionados por la carretera costarricense.

En nombre del Foro Nacional de Reciclaje (FONARE) y de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (FUNDENIC), Sáenz presentó en unos cinco tomos de pruebas documentales y fotografías, el inmenso daño que Costa Rica hace a nuestro Río San Juan, a toda la Reserva de Biosfera y a sus propios recursos hídricos y ambientales.

En estas fotografías se pudo observar como la carretera arroja grandes toneladas de sedimentos al cuerpo de agua, ocasionado un serio daño a todo el ecosistema. También se vio el despale inmenso en vastos territorios costarricense, algo que contrasta con el lado nicaragüenses donde la vegetación se mantiene en su máximo verdor.

Durante la exposición que formó parte de la audiencia pública celebrada por la CCJ en un auditorio de la Universidad Católica de Nicaragua (UNICA), FONARE y FUNDENIC, subrayaron que las autoridades de Costa Rica en su afán de venganza contra Nicaragua, violaron 11 convenios internacionales relacionados al cuido y protección del medio ambiente y 14 normas de derechos internos, incluso violentaron sus propias normas y leyes ambientales.

También recordaron que los ticos violentaron la resolución de la Corte Internacional de Justicia de abstenerse de realizar acciones que agraven las diferencias por una porción de terreno ubicada en nuestro Harbourd Head en el municipio de San Juan de Nicaragua.

FONARE y FUNDENIC solicitaron a la CCJ que llame al organismo RAMSAR para que verifique el estado actual del complejo de humedales, organismo que ha estado "sordo, ciego y mudo" ante la barbarie ecológica.

Al final de la intervención, los ambientalistas brindaron sus consideraciones o recomendaciones para tratar de revertir el daño ecológico perpetrado contra el recurso ambiental, entre estas la reforestación inmediata de las zonas despaladas, la paralización de la carretera y que Nicaragua fortalezca las labores de dragado que se ejecuta desde hace año y medio.

“Ese río se va a perder si no continuamos con el proceso de dragado. Tenemos que llevar a cabo la reforestación inmediata (en la zona desbastada) y solicitamos a la Corte promover el diálogo entre Nicaragua y Costa Rica”, dijo Saénz en nombre del FONARE y FUNDENIC.

Los ambientalistas llamaron la atención del daño que también se le causa a la flora y fauna de las diferentes especies que convergen en estos humedales, entre las que se encuentran animales terrestres y marítimos, como las panteras, manatí, chanchos de montes, nutrias, lagartos, róbalo, sábalo real, el tiburón toro, camarón de río, sapos, lapa verde, pez sierra y otros que se encuentran en peligro de extinción.

“Creemos que la carretera no vino a mejorar la situación de las relaciones entre Nicaragua y Costa Rica, por el contrario vino a agravar más las relaciones”, dijo Sáenz, quien agregó que esta carretera se trata de uno de los episodios más dramático de daño y depredación ambiental jamás ocurrida en la historia de Centroamérica.

Costa Rica de forma arbitraria y sin los estudios de impacto ambiental, inició la construcción de un tramo de carretera rural de 120 kilómetros, en enero del 2011, lo que provocó el reclamo de Nicaragua, que dirigió la queja ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

CCJ: “Costa Rica no puede desconocer esta Corte”

El magistrado y presidente de la CCJ, Carlos Guerra, al cerrar la audiencia pública, afirmó que Costa Rica no puede desconocer la jurisdicción, pues como Estado ya ha solicitado el cumplimiento de sentencias ante este organismo.

Recordó que Costa Rica como miembro del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) firmó el Protocolo de Tegucigalpa, lo que le obliga a acatar las resoluciones de este organismo jurídico regional.

“Tenemos que fallar de conformidad a lo demandado, a las pruebas presentadas. La posición de Costa Rica (de no reconocer a la CCJ) es un argumento político y esta es una corte jurisdiccional y no podemos opinar sobre ello, eso ya está definido en el Protocolo de Tegucigalpa”, sentenció Guerra

Señaló que la CCJ no tiene una fecha fijada para dictar sentencia, pero la misma se basará conforme a derecho y en caso que Costa Rica no la cumpla, corresponderá a la Reunión de Presidentes del SICA expresar sus consideraciones.

El jurista Manuel Madriz dijo que Costa Rica tiene que acatar cualquiera que sea la resolución de la CCJ, pero al ver las fotos y las pruebas presentadas, expresó que los daños son evidentes y dramáticos.

“Las pruebas son contundentes y los daños son monstruosos, ahora vamos a ver multiplicados los daños ahora que comience el invierno. Ahí es la zona de más pluviosidad de toda Nicaragua, estamos hablando que son seis u ocho meses de lluvia” dijo Madriz.

El científico nicaragüense Jaime Incer Barquero, director de FUNDENIC, aseguró que mientras más avanza el tiempo y la carretera, nuestro Río San Juan sigue recibiendo toneladas de lodo y arena, lo que hace mas “negra las aguas”.

“Yo creo que lo Corte Centroamericana sentencie, espero que sea muy positiva (para Nicaragua) porque va a contribuir mucho a nuestro diferendo (con Costa Rica) en la Haya. La Corte Internacional de Justicia siempre toma en cuenta la opinión y seriedad de las Corte locales, independiente que Costa Rica no quiera acatar, no quiera obedecer, obviamente que este es un a argumento que ayuda a Nicaragua en su demanda en la Haya”, concluyó Incer Barquero.