El presidente ruso Vladímir Putin declaró hoy que Austria y Rusia enfocan de forma similar las tareas prioritarias para resolver la crisis en Ucrania.

“Coincidimos en que es necesario cesar de inmediato el derramamiento de sangre e impulsar un diálogo sustancial entre el Gobierno de Kiev y los representantes de las regiones surorientales”, dijo Putin en rueda de prensa celebrada al término de su encuentro con el presidente austriaco, Heinz Fischer.

El mandatario ruso constató que el armisticio en el este de Ucrania no se respeta. Mencionó en particular que se está librando un combate cerca de la ciudad de Slaviansk.

“Lamentablemente dispongo de una información actualizada de que en uno de los focos más problemáticos, cerca de la ciudad de Slaviansk, se está librando un combate. Llegaron tropas de desembarco aéreo y ya hay víctimas. Es triste. Debemos intentar que las declaraciones se apoyen en hechos concretos, de otro modo no podremos solucionar este tipo de problemas”, subrayó.

Por su parte, Fischer señaló que Viena aplaude la solicitud que Putin envió al Senado para retirar la autorización para utilizar las tropas rusas en el territorio de Ucrania.

“Nuestro mensaje sobre Ucrania consiste en que la solución de la crisis puede ser solo pacífica. El plan de paz, propuesto por el presidente (ucraniano Petró) Poroshenko es un punto de partida razonable para continuar las negociaciones. Saludé la iniciativa del presidente Putin (…) para anular el permiso de recurrir al Ejército ruso en el territorio ucraniano”, recalcó.

Afirmó también que las sanciones impuestas a Rusia por varios países occidentales después de la adhesión de Crimea no benefician a nadie.
“En mi opinión debemos encontrar buenas soluciones de otra manera, a través de negociaciones. Es mejor que utilizar las sanciones”, enfatizó al añadir que “nadie puede ganar nada” instaurando restricciones.

Este martes, Putin envió una carta a la presidenta del Senado, Valentina Matvienko, donde propone anular la autorización de recurrir al Ejército para proteger a los rusoparlantes en el este de Ucrania. La Cámara alta estudiará la solicitud el miércoles.

El pasado 1 de marzo, el Senado autorizó Putin a usar las Fuerzas Armadas para proteger el contingente militar ruso en Crimea, así como a ciudadanos de Rusia y sus compatriotas en Ucrania, hasta que la situación política allí se normalice.

Kiev lanzó a mediados de abril una “operación antiterrorista” contra las milicias independentistas de las “repúblicas populares” de Donetsk y Lugansk que no reconocieron el cambio del régimen en febrero pasado y más tarde proclamaron su secesión.

El 20 de junio, el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, ordenó que cesaran el fuego por una semana todas las fuerzas que intervienen en la operación especial y presentó un plan de paz que prevé garantías de seguridad para todas las partes de las negociaciones, la amnistía para los milicianos que depongan las armas y no hayan cometido delitos de gravedad, así como la liberación de rehenes.

Ayer, los milicianos del este se comprometieron a respetar el alto el fuego durante el plazo propuesto por Kiev.